Hay que administrar espacios

LUGO

Crónica | Obras en edificios públicos El consistorio de Vilalba intenta conseguir dependencias para sus actuales exigencias, el de Xermade espera un ascensor, el de Guitiriz traslada oficinas y el nuevo de Abadín se construye

10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La cercanía de la administración a los administrados, los vecinos, es casi un tópico cuando nos referimos a la administración municipal. La capacidad y el deber de resolver problemas y atender quejas de los ciudadanos le confieren ese rasgo, aunque también hay ocasiones en las que la cercanía va acompañada de otras circunstancias que no necesariamente favorecen ese contacto mutuo. Mejorar las condiciones de las casas consistoriales, organizando de otro modo los espacios actuales o incluso construyendo nuevos edificios, es un objetivo en que coinciden varios ayuntamientos de Terra Chá. El de Vilalba aprovecha el trabajo de un taller de empleo para terminar el acondicionamiento de su tercera planta, el de Xermade espera la instalación de un ascensor para culminar anteriores trabajos y el de Guitiriz ha cambiado la ubicación de varios servicios. Todos esos trabajos tienen un objetivo común, que no es otro que racionalizar y optimizar el aprovechamiento de un espacio que no siempre abunda teniendo en cuenta los cambios experimentados desde que esos edificios se construyeron. Un caso especial, por la envergadura de la modificación, está en Abadín, en donde se está construyendo un nuevo consistorio. Con menos de 30 años desde que empezó a funcionar, la Casa do Concello de Vilalba, que preside la plaza de la Constitución, necesita cambios en sus usos internos. Así lo reconoce el alcalde, el popular Gerardo Criado, que además aporta un dato: el número de agentes de la Policía Local se ha duplicado en unos años, lo que refleja, dice, la necesidad de acometer obras. Está previsto que en la planta baja se les reserve algún nuevo espacio, mientras el resto del edificio se ve afectado por otros trabajos. La mejora en acceso al ascensor, la ampliación del despacho de la secretaria y el acondicionamiento de salas en la última planta son, dice Criado, proyectos que ayudarán a poner el edificio «á altura do que esixen os tempos». Un proceso similar, aunque más reducido, se ha dado en el consistorio de Xermade, que ha cambiado a la planta baja las oficinas de atención al público y el Juzgado de Paz. El alcalde, el popular Tomás Rodríguez, espera ahora respuesta a la demanda de ayuda para instalar un ascensor. Se tramitó ante la Diputación, que colaboró en las citadas reformas. Sala de exposiciones Con fondos de la Xunta de Galicia y del Ayuntamiento se han realizado cambios en la casa consistorial guitiricense. La creación de una sala de exposiciones en el segunda piso se ha visto completada recientemente con el traslado a esa planta de las oficinas de la educadora familiar y de la asistenta social, cuyos despachos son ahora ocupados por las responsables de turismo y de información juvenil. Mientras tanto, Abadín espera un cambio más profundo que ya está en marcha: la construcción de la nueva casa consistorial dará a administradores y administrados un espacio superior al que hoy tienen.