La CEL califica de irresponsable e irracional la huelga del transporte

LUGO

ÓSCAR CELA

El presidente de los empresarios de O Ceao denuncia amenazas a quienes cargan El hormigón sigue sin llegar a las obras y la actividad industrial está paralizada

20 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Muy explícito fue el presidente de la CEL, Eduardo Jiménez, cuando ayer se le preguntó por el transcurrir de la huelga de transportistas en la provincia y las consecuencias sobre la economía: «En algunos sectores y empresas la situación es dramática y no exagero. Creo que es una huelga irresponsable e irracional». Jiménez señaló que no tenía lógica que mientras los transportistas llegan a un acuerdo nacional con el Gobierno, «un grupo minoritario, que no llega ni al 1% del sector a nivel nacional, sea capaz de bloquear al resto de los transportistas». Eduardo Jiménez señaló que ahora ni la Administración ni la CEL pueden marcar los precios sino que debe haber una negociación entre los transportistas y los clientes, los cargadores. El presidente de la patronal lucense, preguntado sobre las repercusiones que tiene en la economía de la provincia, se puso como ejemplo a sí mismo. Su empresa, Magnesitas de Rubián lleva diez días parada por la falta de materias primas y al haberse agotado las existencias de almacenaje. En parecidos términos se manifestaron los presidentes gallego y lucense de la asociación de industrias metalúrgicas. Ildefonso Bourio, responsable de la patronal del metal de Lugo, manifestó que su sector tenía sus propios medios de transporte: «Por eso no podemos adherirnos a la huelga, pero amenazan a mis vehículos cuando no estamos en su sector. Ojalá no llegue el caso, pero si en el futuro tenemos que ir a la huelga nosotros, les pediré lo mismo», dijo. Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime), José María Hidalgo, apeló a que «la autoridad ponga las cosas en su sitio, porque sino esto será el salvaje oeste». Señaló que existe el derecho a no acudir a la huelga y afirmó que no se puede sostener un paro «a base de coacciones y miedos». Polígono de O Ceao Ayer también se pronunció la Asociación de Empresarios de O Ceao, que preside Ángel López Lugilde. Esta organización considera que el paro es un derecho, pero que también lo es poder trabajar. López Lugilde denunció que los piquetes están amenazando a las empresas que están efectuando cargas en el polígono industrial. Según dijo, muchas están a punto de tener que paralizar la producción por el desabastecimiento de materiales e insistió en que ello llevará aparejados los consiguientes daños económicos y familiares. Problemas en construcción Las expectativas de los empresarios del sector de la construcción, que ayer por la tarde confiaban en que a partir de hoy el sector comenzara a normalizarse, no se vieron cumplidas. El sector vivió una nueva jornada, similar a la de los días anteriores, pese a que en alguna obra recibieron algunos suministros. Sigue sin llegar a las obras hormigón porque la asociación que aglutina a este sector continúa en paro indefinido. Un buen número de cubas permanecen estacionadas en el polígono industrial de O Ceao, en las inmediaciones de la terminal de mercancías. El sector de la construcción fue el primero que hizo saltar las alarmas de posibles regulaciones de empleo, derivadas de la falta de suministros. Por el momento los empresarios buscan otras vías para no tener que recurrir a esta posibilidad, que no descartan si la situación continúa prolongándose. Pese a la amenaza de acciones de los piquetes, por las carreteras de la provincia y especialmente por la A-6 hay una mayor circulación de vehículos pesados que en jornadas precedentes. Esto parece notarse en algunos suministros. Los camioneros que acceden de fuera de Galicia evitan, dentro de las posibilidades, tener que acudir a cargar y descargar a los polígonos industriales. Uno de los temores principales es que miembros de grupos violentos anoten las matrículas para después en el futuro pasarles facturar por no parar.