Seis de los nueve accionistas aceptan vender sus participaciones a Juan Carlos Orol La empresa está pendiente de liquidación por una deuda superior a seis millones
03 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l futuro de Conservas de Burela podría haber dado un vuelco en las últimas horas. Con el tiempo corriendo en contra porque en cualquier momento el Juzgado de lo Mercantil de Lugo decidirá si liquida la empresa, uno de los dos socios fundadores ha sorprendido a la mayoría al suscribir un compromiso de compra de las participaciones de seis de los nueve accionistas, que han aceptado deshacerse de sus participaciones. Pero hay una condición. Juan Carlos Orol Rolle reabrirá la fábrica y asumirá en solitario unas deudas que superan los seis millones de euros sólo si la Xunta le respalda, como ya hizo cuando se construyó la factoría. En principio, el próximo jueves podría ser una jornada clave porque ese día prevé presentar el plan de viabilidad y concretar detalles del anunciado apoyo del Gobierno autonómico. El 86% de las acciones A media tarde de ayer, el propio Juan Carlos Orol confirmaba que anteayer había firmado con seis de los accionistas compromisos que, de plasmarse, le convertirían en el propietario del 86% de la empresa. Su intención es adquirirla toda, pero está a la espera de la respuesta de los otros dos titulares de participaciones. La operación incluye el pago aplazado y una compra en condiciones ventajosas, aseguraron fuentes próximas a la negociación. A la espera de cómo evolucionen los acontecimientos, a esta nueva situación se ha llegado pocas horas después de que el conselleiro de Industria se reuniese en la factoría con el consejo de administración de Conservas de Burela. Por las informaciones que trascendieron del encuentro celebrado el pasado jueves, parecen haberse cumplido dos de las premisas para obtener más apoyo autonómico: liderazgo en una empresa que vive desde hace meses agudas divergencias en el seno de su consejo de administración y cooperación de la mayoría del accionariado. Concretar apoyos Queda por ver si el departamento del conselleiro Fernando Blanco considera viable el plan para reflotarla que le presentará Orol Rolle. Si así fuese, algo de lo que no parece dudar quien se dice dispuesto a reabrir la fábrica, el siguiente paso correspondería al Gobierno gallego, según el compromiso adquirido por el titular de Industria el pasado jueves en Burela. Llegaría el momento de determinar hasta dónde llega el respaldo «posible» de la Administración gallega, no sólo de la Consellería de Industria, sino también de otros departamentos autonómicos, como el de Pesca. A estas alturas, y con diferentes grados de implicación y participación, el nuevo Ejecutivo gallego, accionistas, CC.OO. -en nombre de los trabajadores- y Concello de Burela trabajan a marchas forzadas para evitar el cierre de Conservas de Burela y tratar de mantener los 46 empleos que generaba antes de su cierre. La aguda crisis que provocó la suspensión de pagos saltó a la luz pública dos años después de la inauguración de la fábrica. A finales del año pasado, las dificultades en la comercialización de la producción, entre otras causas, provocaron una acumulación de deudas que llevó a los gestores a ponerse en manos del Juzgado de lo Mercantil.