Una agente de seguros fue acusada de quedarse con 52.000 euros

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La imputada negó los hechos y culpó del problema a un colaborador que no le pagaba El fiscal le atribuyó inicialmente los delitos de apropiación indebida y falsedad

28 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Una agente de una compañía de seguros fue juzgada ayer en la Audiencia Provincial de Lugo, al ser acusada de apropiación indebida y falsedad. El fiscal y la acusación particular consideran que María Fernández Carballido se quedó con 52.461 euros correspondientes al importe de las pólizas de numerosos clientes. El dinero debería ser ingresado en las cuentas de la aseguradora pero la imputada, según las acusaciones, no lo hizo. El fiscal sostuvo inicialmente que la acusada trabajaba desde el 1 de febrero de 1996 como agente de la compañía Lepanto para la zona de Lugo. Desde enero de 1999 esta labor la desempeñaba a través de la sociedad Eurolucus que había creado y de la cual era administradora. La acusación pública sostuvo que se quedó con un elevado número de primas de pólizas suscritas entre ella misma y terceras personas, sin haber abonado las oportunas cantidades a la aseguradora. Además, le imputó el haber hecho un ingreso en una de las cuentas de Lepanto pero supuestamente manipuló el justificante en lo que respecta a la fecha y al importe, de tal modo que la operación reflejada en el mismo no se correspondía con ningún ingreso realizado con la cantidad de 473.000 pesetas, como así constaba sino por 213.000. Tampoco era exacta la fecha de la operación. Constaba la del 25 de noviembre de 1999 cuando en realidad era de otro ingreso del 15 de septiembre del mismo año. Inicialmente el fiscal pidió seis años para la acusada por los dos delitos ya reseñados, si bien efectuó una modificación tras el desarrollo de la vista y rebajó la petición. Culpa de un colaborador La acusada negó los hechos y dijo que la mayor parte de la deuda contraída con la compañía se debía a un colaborador de Sarria, que se dedicaba al cobro de recibos y que no le ingresaba a ella el dinero. De hecho, destacó que las primas de los asegurados de la zona de Lugo estaban pagadas y las de las de la comarca sarriana no. Recordó que los responsables de Lepanto conocían esta situación. Explicó que había constituido Eurolucus por cuestiones económicas. Al tener formada la sociedad no le aplicaban descuentos a la hora de cobrar las primas. «Si la compañía aseguradora tenía tanto problema, en el momento en que yo constituí la empresa debería haber dicho: hasta aquí hemos llegado. Pero no lo hizo», aclaró la acusada que, destacó, que siguió trabajando con la misma cartera de clientes que tenía cuando era autónoma. Reconoció la deuda «Cuando a mí no me pagaron, dejé de ingresar. El colaborador es el principal responsable de la situación, sin embargo la compañía ni tan siquiera se preocupó de buscarle a pesar de ser el principal responsable de la situación», precisó. El letrado de la compañía aseguradora que ejerció la acusación particular. recordó que la acusada había reconocido la deuda contraída y ella dijo que no se había resuelto la situación porque «pretendían que respondiera con los derechos hereditarios».