DESDE EL ADARVE
05 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL PSOE acaba de anunciar que por fin se moverá algo en la política laboral de la Diputación que preside Cacharro. Con la anulación en primera instancia del Plan de Empleo del 2004, los socialistas creen haber abierto la espita para vaciar un poder que consideran caciquil y clientelar. Desde hace años tratan de ponerle coto en los juzgados, sin mucho éxito hasta la fecha, y además con escasa comprensión por parte de los sindicalistas de la institución provincial, alineados reiteradamente con las tesis de la presidencia. Es por esto que al PSOE le queda una dura batalla para conquistar el último gran bastión del PP, una vez alcanzado el Gobierno, concellos como los de Lugo, Monforte, Viveiro, Ribadeo, Foz, A Fonsagrada, Guitiriz... y contar en breve con la decisiva gestión de la Xunta. Quedan dos años decisivos en esta plaza.