Un veteranísimo centro cargado de historia y de anécdotas para el recuerdo

La Voz

LUGO

23 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Al conselleiro de Educación, Celso Currás, la directora del Lucus Augusti, no le dejó más alternativa que iniciar su intervención en el salón de actos del centro relatando una anécdota que ella conocía. Contó el conselleiro que en la fachada del centro había unas grandes letras que formaban la palabra INEM. Algún guasón, de más edad que él, le dijo que las siglas querían decir: Infelices Nenos Enganados Miserablemente. Y se lo tragó. El conselleiro recordó que fue alumno por libre y rememoró las asignaturas que incluía el plan de estudios de la época. Muchos cambios y muchos avances hubo desde entonces -apuntó-, pero la esencia es la misma y si mucho de positivo había en lo de antes, mucho hay también en lo de ahora. El alcalde, José López Orozco, tiene su plaza de profesor en el Lucus Augusti. Ayer recordó que él fue alumno de los Maristas, pero con amigos en el Masculino. A través de ellos, seguía las enseñanzas de Jesús Alonso Montero -que estaba en la sala- sobre los escritores que el franquismo quiso relegar al olvido. Bromeó con el hecho de que en el libro presentado ayer se le atribuya el título de doctor; no lo tiene, pero no descarta doctorarse cuando deje la política. Tras la comida, hubo varias intervenciones, una a cargo de Alonso Montero, que dijo que en el Lucus Augusti pasó los 16 mejores años de su vida profesional. El acto acabó con dos canciones de Miro Casavella.