DESDE EL ADARVE
08 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.PIERDEN el compás, los gestores públicos no harmonizan sus deseos, políticas y proyectos con la labor diaria. En un primer momento las autoridades acudieron a Burela por la tragedia del Siempre Casina , pero luego no aparecieron medios para un rápido rescate -algo que estaba al alcance-, con el que evitar angustias familiares y la caótica actuación de los servicios sociales de Burela. Ahora, con el caso de brucelosis de Castro de Rei, donde hay que sacrificar más de cien vacas y toda la cabaña de un pueblo está en cuarentena, la Xunta trata de restar importancia a un problema. De haber salido en un primer momento para decir hay esto, no es motivo de alarma y lo vamos a resolver, estaríamos conformes. Tanto despliegue de cargos, estudios y promesas con centros de investigación, sin acompasar con otra transparencia, cansa al vecino harto de polémicas y que desea que las cosas funcionen.