Oxígeno al corazón de Vilalba

LUGO

PALACIOS

Crónica | Programas de infraestructuras La colocación de la primera piedra de la ampliación el polígono recibe comentarios por las posibilidades que abrirá, mientras se mejora la conexión con A Mariña

04 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El corazón puede estar cerca del centro, pero también un poco más lejos. Algunas veces, incluso, la posición periférica parece ser una valiosa garantía de su buen funcionamiento. Pensemos, por ejemplo, en el polígono industrial de Vilalba, situado en las afueras de la villa y definido ayer por el alcalde, el popular Agustín Baamonde, como «corazón económico» del municipio. Su evolución es casi la historia de un órgano formado por pequeños trasplantes en un período de unas dos décadas: José María García Leira, ex alcalde y presidente del Parlamento autonómico, recordó ayer las gestiones realizadas en su etapa de regidor para crear un parque empresarial en Sete Pontes. Más de un cien empresas y más de 500 de trabajadores parecen evidenciar que ese corazón económico funciona bien. No obstante, se hizo patente la necesidad de bombearle más oxígeno, y para ello se consiguió la ampliación, cuya primera piedra se colocó ayer. Agustín Baamonde manifestó, durante el turno de intervenciones que siguió al acto protocolario de la primera piedra, que la ampliación era una demanda necesaria. Pero en sus palabras, además, hubo tiempo para una pequeña radiografía socioeconómica del municipio. La gente de Vilalba, dijo, tiene un espíritu más fenicio que alemán, lo que se demuestra en una abundancia de pequeñas y medianas empresas del sector terciario que contrasta con la escasez de grandes industrias. Tan afincado está ese rasgo de la personalidad que Baamonde no dudó en asegurar que ese corazón llamado polígono necesitaría más espacio: ampliarlo más o construir uno nuevo serán retos de un futuro más o menos cercano Ausente por problemas de salud el conselleiro Alberto Núñez Feijoo, el delegado provincial de Política Territorial, Obras Públicas e Vivenda, Antonio Boné, destacó el clima de cooperación del Concello y la Xunta. El polígono, cuya superficie actual es de 272.000 metros cuadrados, ganará otros 130.000 con la ampliación, promovida por el ente público Xestur. Su responsable provincial, Jorge Carballeira, explicó que se crearían 55 nuevas parcelas, cuya superficie irá de 524 a 2.800 metros cuadrados. Los trabajos, adjudicados a la empresa Ovisa, tienen un presupuesto de casi 1,7 millones de euros -exactamente, 1.625.515 euros- y un plazo de ejecución de seis meses. Cabe suponer, pues, que dentro de ese tiempo el corazón económico de Vilalba latirá con mayor fuerza que ahora. Pero la salud económica depende también de factores externos como las comunicaciones, y ayer comenzaron las obras de dos tramos (A Gañidoira-Os Calviños y Os Calviños-Arredoada) de la carretera Cabreiros-Viveiro, que financia la Xunta. La obra mejorará la conexión de Terra Chá y del centro de la provincia con A Mariña Occidental.