A media voz En un auditorio casi a rebosar se representó un clásico de la ópera. El Valle-Inclán, otro clásico de la cosa cultural, celebró el segundo de los debates sobre turismo
15 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque no sea el escenario más adecuado, es el único que hay y por lo tanto en el auditorio se representó ayer la ópera Madame Butterfly , de Puccini, con libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica; la Orquesta Filarmónica de Pleven y los coros de Hirosaki, con dirección musical de Chris Nance. Casi a la misma hora, en la sala Sargadelos se celebró un debate sobre nuestro incipiente turismo, acto programado por el Clube Cultural Valle-Inclán, que ya tuvo el día anterior una primera parte dedicada a los valores naturales y patrimoniales de Lugo, que son muchos, según coligieron los contertulios. Ayer se centró en dilucidar si estamos en los circuitos turísticos, asunto del que hablaron la concejala Concepción Burgo , Coti ; Paloma Vázquez , jefa del Servicio de Turismo de la Xunta en la provincia; Jacobo García , director del Méndez Núñez, y J osé Manuel Lozano , director de Halcón Viajes, todos ellos moderados por Xerardo Pardo de Vera , admirador sin moderación ni mesura del inconmensurable Valle-Inclán y de los viajes al mas puro estilo clásico. «Xanela» Reconozco que las revistas del corazón carecen de espacio en el mío, pero siempre admiré la capacidad de síntesis de quienes las hacen: tres años sin echarle un vistazo a una y en cinco minutos te enteras de la vida de toda la fauna que las puebla y de sus sirvientes, que a poco que se descuiden los primeros se les quedan con la finca. Viene el circunloquio a cuento exclusivamente porque el último número de la revista Xanela , del Colegio Marista, me permitió y posibilitó enterarme de todo lo relevante que ocurrió en el centro. En esta publicación cada cosa tiene su espacio y cada uno tiene su cosa que contar, cuestión que está bien, porque para eso es una revista. Entre otras muchas, me gustó especialmente la colaboración de una madre y profesora a la vez, que relata la sensación que produce el primer día de colegio de una criatura (mezcla de amargura y alegría, al menos a este servidor), con la ventaja de verlas desde las dos orillas. Nieve La semana blanca es lo último en materia de viajes estudiantiles, aunque en algunos centros ya es un asunto de veteranía, como en el IES Lois Peña Novo, de Vilalba. Unos 25 alumnos y dos profesores acaban de llegar de Andorra, donde se dedicaron a esquiar y a hacer compras, según nos informó Alfonso Villares . Ahora tocará la semana negra (de exámenes). A propósito, en este centro el viernes hay un debate entre políticos sobre la Constitución Europea.