La Guardia Civil detectó a una docena de conductores bebidos en fin de año

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Apenas hubo accidentes y en la capital fue necesario hacer colas para ir en taxi La Policía Local sólo hizo un auxilio por intoxicación etílica y fue a la 1,30 de la tarde de ayer

01 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l 2005 entró en la provincia sin grandes sobresaltos. Los miembros de los distintos cuerpos de seguridad apenas tuvieron que hacer salidas. Podría decirse que fue una noche totalmente normal con la única salvedad del elevado número de conductores que fueron detectados, por parte de la Guardia Civil de Tráfico, guiando bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Bien es cierto que ayer el número de controles fue mucho mayor. No hubo accidentes graves. Aún a falta de una información oficial definitiva, diversas fuentes de la Benemérita aseguraron que alrededor de una docena de conductores dieron tasas por encima de las permitidas. Los agentes de Tráfico dividieron la provincia por zonas a la hora de realizar los controles. En la comarca de Terra Chá, estuvieron entre Vilalba y Muimenta; en la zona de Lugo hubo varios y en la de A Mariña, en Burela y Viveiro. Tanto la Guardia Civil como la Policía Local constataron, pese a los resultados de los controles, que este año hubo una mayor concienciación de los conductores que optaron por dejar los coches en casa. De hecho funcionaron algunos microbuses y también los taxistas tuvieron más trabajo de lo esperado, especialmente en las últimas horas de la madrugada. En las calles lucense pudieron verse grupos de personas aguardando para poder usar este servicio. Algunos autobuses regulares que partieron de la estación entre las nueve y las doce de la mañana cubrieron parte de sus plazas con jóvenes que volvían de marcha. En la capital, la noche fue tranquila. La mayor concentración de público se produjo en los pubs del centro y de Mariña Española, así como también en el baile del Círculo de las Artes. El hecho de que la temperatura apenas sobrepasase los dos grados motivó que la verbena celebrada en la plaza Maior no estuviese muy concurrida. La Policía Local no tuvo mucho trabajo. Auxilió a una persona con intoxicación etílica y este servicio fue realizado pasada la una y media de la tarde de ayer. En el Hospital Xeral, en cambio, sí atendieron algunos casos más de personas que habían bebido más de la cuenta. Los agentes de la guardia local efectuaron una salida porque un coche dificultaba la salida de un garaje. También recibieron dos llamadas pero no tuvieron que actuar. Una informaba de que desde un piso de la avenida de A Coruña tiraban botellas y objetos a la calle y otra de que un hombre estaba tirado en las proximidades del Multiusos.