Miembros del Centro de Actividades Subacuáticas de Viveiro provenientes de Lugo, Ferrol y A Mariña celebraron ayer por anticipado la fiesta de fin de año bajo las gélidas aguas de la ría de Viveiro y se tomaron las uvas de la suerte como vienen haciendo desde hace once años. En torno a 24 buceadores ataviados de Papá Noel participaron en la expedición submarina que, en esta ocasión, y debido a las bajas temperaturas -el agua registraba en torno a nueve grados- no fue demasiado larga -fondearon frente al muelle de Celeiro-, y tampoco permanecieron demasiado tiempo bajo ella. Después del pequeño recorrido, disfrutaron de unos pinchos y brindaron con cava en la cubierta de los dos barcos que participaron, por un nuevo año de venturosas inmersiones submarinas.