La oposición, por separado, coincidió en sus críticas, que centró en el doble discurso del alcalde y en la restricción de la información que les están aplicando. Jaime Castiñeira recordó que el alcalde presentó anteayer una ponencia en Madrid resaltando la importancia de la participación en el planeamiento de las ciudades, sin embargo, al día siguiente le negó a la oposición una copia de un documento tan importante como el PXOM. Ni el portavoz popular ni el del Bloque aceptan la disculpa de que por ahora el documento no puede trascender, hasta la aprobación inicial y exposición pública. Ambos consideran que al remitirlo a la Xunta tendrán acceso a él numerosas personas y funcionarios, de modo que también los miembros de la oposición municipal deben estar en las mismas condiciones. Ninguno de los dos descartó la posibilidad de conseguir una copia del plan al margen del Concello. Jaime Castiñeira afirmó que resulta literalmente imposible estudiar un documento de unos 15 tomos en las dos horas que duró la reunión de ayer, en la que a duras penas fueron tomando algunas notas a vuelapluma, y menos con el suficiente detalle para posteriormente poder hacer sugerencias y aportaciones. Si les presentan un documento ya prácticamente cerrado, «será un plan general del PSOE, pero no de todos». También Fernando Blanco aseguró que al enviarlo a informe de la Xunta sin las aportaciones de la oposición y de otros sectores sociales, si más adelante se incorporan, la consellería tendrá que revisarlo de nuevo, con lo que se tendrá que repetir el proceso para la aprobación inicial. En cuanto a fallos detectados en esta primera reunión, los dos portavoces coincidieron en destacar la falta de coordinación en la ubicación del futuro puente que sustituirá al romano, que puede tener hasta tres proyectos si Fomento decide otro emplazamiento, dado que no coincide el estudio encargado por el Concello con la propuesta de la empresa que redactó el PXOM. Blanco se centró en el cambio de ubicación del puente y Castiñeira en el del viario del lado del barrio de A Ponte. También criticaron que en Ferreiriño se mantenga la ordenación cerrada y ni se modifica el tipo del estudio de detalle. Por último, el portavoz del PP calificó de escabechina lo que contempla el plan para el barrio Feixóo, al desaparecer calles enteras y resultar afectados laterales de otras, e incluso edificios recientes.