A media voz El nacimiento electrónico es quien marca el comienzo de la Navidad en la provincia, que llegó ayer. En Xermade lo celebraron a su manera los jubilados
11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.En esta provincia no hacen falta almendros en fruto ni anuncios de cavas para considerar abierta la Navidad. Tenemos algo más autóctono y no menos artístico: el belén de Begonte. Fue inaugurado ayer, ergo lo fue la Navidad. Como es habitual, hubo misa con la iglesia llena de público, y pregón a cargo del periodista Luis Rial , que habló de la ya larga historia de este popular nacimiento. Se refirió a los pregoneros que lo precedieron y también a las numerosas personas y familias vinculadas al belén. Por esta fecha siempre actúa una coral que propone la persona que da el pregón, y en esta ocasión a Luis se lo pusieron en bandeja, porque en la Polifónica de La Salle de Santiago canta su mujer y, claro está, fue la que actuó y bien, a juzgar por los aplausos recibidos. Desde ayer y hasta finales de enero se puede visitar el belén electrónico, como se le llamaba hace años, cuando la electrónica aún no lo invadía todo. En Xermade también se celebró ayer a mediodía un acto muy concurrido. Asistieron unas 130 personas y el motivo no encierra ningún misterio ni belén, sino la fiesta de los jubilados, organizada por el Concello. Hubo misa y a continuación la comida en el polideportivo, seguida de un baile para ayudar a digerir la empanada, los callos, el jamón cocido y asado y los postres que figuraban en el menú. También hubo un obsequio de cerámica para todos, y el alcalde, Tomás Rodríguez , entregó sendos regalos a Manolo Pita y a Corsina Pernas , que con sus 90 años eran los de más edad. ?i la pastosa niebla que nos manda el padre Miño ni el intenso frío que llega de todas partes hicieron decaer la animación que hubo alrededor del edificio consistorial desde las once de la mañana, con motivo de las jornadas sobre la discapacidad. Un numeroso coro infantil interpretó villancicos y canciones propias de la época en la plaza Maior, y en la de la fachada opuesta del Concello el público comprobaba el esfuerzo que requiere jugar a baloncesto en silla de ruedas, y lo divertidos que pueden ser los juegos tradicionales. El fútbol, como aquel veterano brandi, sigue siendo cosa de hombres. Sin embargo, la mariñana Beatriz García González , de 16 años, está dispuesta a que no siga siendo así. Ayer se convirtió en la primera mujer de la zona, y no sé si de la provincia, que arbitró un partido. Fue el que disputaron en San Cibrao el equipo local y el Burela, de la Copa da Mariña Infantil. Según nuestro compañero Meitín , dijo que llegó a esto por curiosidad, pero no descarta convertirse en profesional.