La seis Las jornadas sobre integración social a través del arte, organizadas por el Museo Provincial de Lugo, recogieron ayer una actuación de psicoballet
03 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El llanto de un bebé despertó la capacidad creativa de Maite León , una madre que hace 27 años se empeñó en tratar de sacar adelante a una niña sobre la que los médicos no le daban ninguna esperanzas. León canalizó los esfuerzos con su hija a través del psico ballet y hoy cuentan con una organización que dispone de un chalé en Madrid en el que dan clases a niños discapacitados. Maite León no pudo estar ayer en Lugo, donde una parte muy reducida de su compañía escenificó en el Museo Provincial dos obras: Huecos de ternura y Luna de Adviento . Ambas representaciones dejaron al público asistente impresionado con lo que estaban presenciando sobre el escenario. Antes del espectáculo, que rebosaba sensibilidad y ternura, la psicóloga Pilar Gómez Carro explicó en qué consiste el proyecto de Maite León en una conferencia que llevaba el sugerente título de Mírame, siénteme y baila conmigo . Después proyectaron varios vídeos con comentarios de la propia León, que definió el psicoballet como «un beso entre la belleza y la bestia». En los vídeos, además de intervenir la propia Maite León, también lo hicieron una profesora, que relataba su experiencia con los niños y chavales del grupo y cómo al principio daba la impresión de que los logros no iban a ser grandes por las dificultades iniciales para poder conectar con los alumnos. Otro de los testimonios fue el de una de las bailarinas del grupo que comentó a la cámara con toda sinceridad que había logrado la gran ilusión de su vida, que era bailar, algo que sabía que no habría sido posible en una academia normal. Otro de los vídeos era la actuación de ballet de Juan Carlos, un paralítico cerebral con un gran dominio del escenario. El psicoballet formaba parte de las Xornadas sobre a integración social a través da arte e a creatividade, que se están desarrollando en el Museo Provincial. Las organizaron con motivo del Día Europeo da Discapacidade. La finalidad de estas jornadas es la de demostrar que la creatividad artística permite la integración de los discapacitados. La primera de las intervenciones de la jornada de ayer fue la de José María Prieto Lago , artista sordo y ciego. El broche final lo puso el el ILEA, con su actuación O sentir do camiño .