La libertad

| XAVIER LOMBARDERO |

LUGO

DESDE EL ADARVE

08 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EL BELICISMO, el miedo, la arrogante vanidad y el espectáculo político se hacen fuertes y retrocede la libertad. Sí, las elecciones las ha ganado Bush, límpiamente, pero ni la propaganda mediática ni los votos pueden ocultar que mintió sobre armas de destrucción masiva y que mantiene lo de Guantánamo. Pensarán ustedes, ¿qué nos importa a los lucenses? Lo que haga Bush acabará por repercutirnos. Ferrol o A Mariña dependen mucho de la sensatez en USA y en España, pero más importa la libertad. Lo que nos recuerda las ideas del provinciano y aburrido pacifista Enmanuel Kant o las de su compatriota alemán Alexander von Humboldt. Éste, tras entrevistarse en 1804 con Thomas Jefferson concluyó que «todo me hace ver que allí la libertad es sólo un mecanismo para lo útil pero no ennoblecedora y avivadora del intelecto, cual debe ser el objetivo de la libertad política». Y ya llovió.