DESDE EL ADARVE
28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DIRÁN ustedes que nadie da la cara, por temor a que se la rompan. Postura inteligente quizás, pero estéril. En Lugo u Ourense no hacen lo que Rato frente a Aznar. Se pastelea con prudencia y mientras se puede. Llegará un momento que no haya nada, institucionalmente hablando, para repartir en el PP... excepto lo que guardan atrincherados los alcaldes en torno a los presidentes de las diputaciones. A Rajoy y a Fraga se les cae el castillo de naipes. La Xunta, paralizada, es olla a presión y al vilalbés más llamadas de Madrid tampoco le sientan bien. Se ven a merced de las «colocaciones» que exige Baltar y del cazoleo de compromisarios a los congresos. En Lugo, con 61 peticiones para 50 plazas, nadie osó sacar la cabeza. ¿Conseguirá el grueso del ejército del PP en Madrid salvar a tiempo a los «paracaidistas»? Sin alternativa interna a Cacharro, no extraña que muchos populares voten Orozco.