?i bien el Tribunal Supremo emitió en marzo una sentencia contraria a los intereses de las empresas, el embalse de Navia de Suarna sólo está pendiente del estudio de impacto ambiental que deben presentar las hidroeléctricas adjudicatarias. Así lo recuerda el Gobierno Central en una respuesta ofrecida al diputado del BNG, Francisco Rodríguez. La sentencia del Supremo, explica la respuesta gubernativa retrotrae el expediente de concesión del aprovechamiento hidroeléctrico al momento inmediatamente anterior a la resolución del 23 de junio de 1993 según la cual fue aprobada la modificación de las características de la concesión original de 9 de febrero de 1951, permitiendo la construcción de la presa de Suarna, «que no afecta al núcleo de Navia y denegando la autorización para la de Penamil». El permiso estaba condicionado al estudio de impacto ambiental que las empresas no presentaron porque señalaron que era totalmente improcedente dicha tramitación.