DESDE EL ADARVE
28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.TOALLAS, sombrillas, rebajas y domingos con atascos en las carreteras: las vacaciones están aquí. El jueves empiezan los traslados en masa hacia la costa e irán incrementándose hasta septiembre. Después de la prisa llegará la calma. Y el trabajo, el otoño y los días más cortos. Y el nuevo curso académico. Muchos jóvenes pisarán por vez primera la universidad. Algunos llegarán con la esperanza de aprender, otros con el sueño de alcanzar grandes puestos, fama o dinero. Y unos pocos lo lograrán. Las facultades están notando la baja natalidad, pero los afiliados al Inem crecen cada día más. Los requisitos académicos son cada vez mayores para trabajar y los jóvenes se aplican, pero es difícil encontrar un hueco. A menudo se elige una carrera por estadísticas de salidas o por desconocimiento de las posibilidades, olvidando que la vida son dos días, y que nunca se sabe donde saltará la liebre mañana.