La delegación de Plounevez-Quintin se despidió de Castro de Rei con visitas al mercado y otros edificios
LUGO
Los ocho integrantes de la delegación francesa de Plounevez-Quintin, que el martes sellaron el hermanamiento de su localidad con la de Castro de Rei, se despidieron a primera hora de la tarde de ayer de las autoridades y vecinos chairegos que los acogieron desde el domingo. Cuatro enfermeros mostraron interés en las visitas realizadas para conocer el funcionamiento del geriátrico y del psiquiátrico de Castro, donde destacaron las terapias, los materiales y la farmacia. Recorrieron las instalaciones del colegio Veleiro Docampo y del instituto Trapero Pardo, donde trabaja el profesor Carlos Alonso, que hizo de intérprete durante la estancia de los franceses. Cumplieron con la tradición de comer el pulpo en la feria, esta vez con el alcalde Arturo Pereiro, la concejala de Cultura, Victoria Eugenia Lamela, el ex director de la oficina de Caixa Galicia en Castro, José Loureiro, y empleados. Madrugaron para presenciar las transacciones en el mercado de ganado, interesándose por los precios de las reses. Cabe señalar que en la jornada de ayer se alcanzaron unas ventas de 130.000 euros, tras la comercialización de 606 de los 683 animales censados. Se vendieron 555 de 561 terneros de recría: rubios entre 204,34 y 378,64 euros, de cruce entre 162,27 y 306,52 y frisones de 54,09 a 216,35. También se vendieron tres terneros de abasto entre 3,13 y 4,15 euros el kilo. Tendencia a la baja Se vendieron tres vacas de abasto y 49 de 101 cerdos de recría. No se vendieron 15 cabritos. Aunque los precios se mantuvieron estables se detectó una tendencia a la baja de los frisones y de cruce. Acudieron muchos ganaderos.