La constructora ribadense de aviones sigue estudiando su traslado

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LUGO

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El Parlamento gallego debatió por la mañana la situación de la empresa La fabricación a gran escala del modelo «Toxo» necesita más espacio que el actual

22 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La empresa Construcciones Aeronáuticas de Galicia (CAG) sigue estudiando la ubicación de una nueva sede, que podría estar en otra comunidad autónoma (se llegaron a establecer contactos para el traslado de la empresa, que ahora tiene sus instalaciones en el municipio de Ribadeo, a Aragón) aunque sin descartarse su mantenimento en Ribadeo. El responsable de la empresa, José Luis González-Miró, explicó ayer a esta Redacción algunas necesidades derivadas del aumento de producción previsto para los próximos años. La empresa tiene ahora, en Vilaframil (Ribadeo), unas instalaciones de 1.200 metros cuadrados cuando las perspectivas de mercado le imponen la necesidad de contar al menos con 5.000 metros cuadrados. La empresa prevé fabricar hasta 250 unidades del aeroplano Toxo al año, lo que supondría pasar de los doce empleados actuales a cien y requeriría una inversión de ocho a diez millones de euros. El modelo Toxo , cuya fabricación podría completarse a medio plazo con la de un modelo de cuatro plazas, se vendería sobre todo en Estados Unidos. González-Miró matizó que aunque se trasladase la fábrica, la división de I+D, que estudiaría nuevos proyectos, seguiría estando en Vilaframil.