DESDE EL ADARVE
02 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.YA INTUÍAMOS que nunca nada volvería a ser igual en España tras el 11-M. Esperemos que los servicios policiales y de inteligencia no vuelvan a fracasar. Que la xenofobia no engorde, depende de que nosotros no la alimentemos. Aguardemos a que la alarma con avisos como el de un futuro ataque biológico, o las campañas de cartas bombas y explosivos en ferrocarriles, no pasen de la lógica alarma. A nivel local, en Lugo hemos vivido una época de tranquilidad, a veces emborronada por algún bestia o depravado, algún asesinato no resuelto. Hasta en huelgas y manifestaciones hubo civismo y buen gobierno. Es justo reconocerle al subdelegado saliente, José Antonio Labrada Losada, su buena labor, bastante más discreta y mesurada que la de otros jefes en Galicia. Tan abierta al ciudadano con argumentos, como a la autoridad competente. Tengamos esperanza en la transparencia y en el futuro.