DESDE EL ADARVE
25 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ESTAMOS tan acostumbrados al rifirrafe político, que llegamos a sorprendernos cuando Maragall sale en defensa de Aznar al ser éste increpado por familiares de fallecidos en el atentado de Madrid. También nos sorprendemos cuando un alcalde de provincias, como es el mandatario local de Vilalba parece ser el único gallego afiliado al PP que dice que es hora de que Fraga adelante su jubilación y deje paso a sangre nueva. Agustín Baamonde ve el mundo desde la plaza y no desde el palco, por lo que es buen indicador de lo que piensa la ciudadanía de a pie, la que vota cuando llegan las elecciones. E incluso llega a sorprendernos que un futuro ministro del gobierno de Rodríguez Zapatero sea gallego. ¿Qué nos pasa a los gallegos cuando nos nombran con el dedo? Espero que las próximas noticias no nos cojan por sorpresa, porque al fin y al cabo, la vida es una tómbola.