Crónica | Batida autorizada por Medio Ambiente Más de un centenar de personas se echaron a los montes mariñanos en busca de los míticos depredadores, pero no consiguieron su objetivo
08 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La bala del cazador tuvo el domingo un objetivo: El lobo o los lobos que hacen millas a un lado y a otro de los montes de A Mariña Occidental y a los que los ganaderos y agricultores de la zona acusan de la muerte de su ganado en los últimos tiempos. Vacas, ovejas, cabras y caballos son presa fácil del más depredador de los carnívoros de cuatro patas que mora en los montes gallegos. Por encima de él, sólo está el depredador bípedo, el hombre. Y una vez más, los intereses de uno y otro están encontrados. La inteligencia y astucia de uno y otro vuelve a ponerse frente a frente. Los tres cotos de O Vicedo, numerosos afectados por el hambre lobuna y personal de la Consellería de Medio Ambiente se echaron a los montes de O Vicedo. Participaron en una batida autorizada; fueron a la caza del lobo o los lobos, según la cifra oficial dos ejemplares que en las últimas semanas se han paseado a gusto desde Vieiro a San Román. Más de un centenar de personas tomaron parte en la batida, unos con la escopeta al hombro y otros con cacerolas, artilugios, petardos y otros instrumentos que generan el ruido suficiente para levantar a un muerto, o en este caso, levantar al lobo que pueda estar oculto tras matorrales, árboles o formaciones rocosas. La batida comenzó a las 08.30 horas. Los del coto de Cabanas, Riobarba y San Pantaleón se han dado cita a esa hora en el cruce de Pardiñas. A partir de ahí, «pois a ver que pasa», manifestaba Francisco Prieto, presidente de este tecor de cazadores. «Esto é toda unha aventura, non hai expertos en este tipo de rastreo». Esta semana, además, el lobo o los lobos no dejaron ver sus fauces, las ganaderías se libraron de sus dientes. A pesar de ello «chegaron a matar ovellas nas Pallaregas, como quen di na praia de Covas; outros din que os viron, ata seis exemplares xuntos pola zona do Buio». Hace un mes, la gente de Medio Ambiente se apostó en Cabanas a esperar que el depredador volviera al lugar en el que dejó a su presa. Consiguieron abatir uno de los tres lobos que viajaban juntos. El lunes, el Ayuntamiento de O Vicedo acogió una reunión con afectados y cazadores. Unos y otros expusieron sus quejas, los daños a sus reses, el medio de subsistencia de los ganaderos; y los daños a corzos y jabalíes «que tamén os hai», señalaba Francisco Prieto. Al margen de los hechos, unos y otros reconocían que en torno al lobo «hai moito de conto».