?l Sergas deberá indemnizar con 300.500 euros a una celadora que prestaba sus servicios en el Centro de Especialidades de la plaza del Ferrol y que se quedó inválida al desplomarse un ascensor desde la tercera planta hasta el foso del edificio, como consecuencia de un fallo mecánico. El accidente ocurrió el 29 de noviembre del año 1996. El golpe le provocó a María Jesús Seijas Meilán, de 43 años, traumatismo vertebral sacro, le agravó el cuadro ciático que presentaba con anterioridad y le desencadenó alternaciones de esfínteres. Se mueve en silla de ruedas y según la sentencia, después del accidente desapareció para esta trabajadora «una mínima calidad de vida en los planos familiar y conyugal». Alude además a las múltiples intervenciones quirúrgicas a las que tuvo que ser sometida. La indemnización por daños y perjuicios es a mayores de pensión mensual por gran invalidez de 233.742 pesetas que percibe, concedida por un juzgado de lo social, en enero de 1999; del recargo del 50% de las prestaciones de gran invalidez, que le otorgaron por falta de medidas de seguridad en el ascensor y de los 14.457 euros que percibió por su situación de incapacidad hasta el 29 de abril del año 98. La celadora presentó una reclamación sobre responsabilidad patrimonial por funcionamiento anormal de un servicio público, por silencio administrativo, ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. La demanda la formuló contra el Sergas, contra la Consellería de Sanidade y la empresa Norcontrol. Esta firma alegó que había prescrito la reclamación ya que había transcurrido más de un año desde que quedaron definitivamente determinadas las secuelas. La Administración esgrimió que no procedía encauzar la petición de indemnización por la vía de la responsabilidad patrimonial dado que el funcionario no tenía la condición de particular y usuario de un servicio público. La sección primera le da parcialmente la razón a la celadora, que reclamaba 171,5 millones de pesetas.