El 80% de los edificios construidos en Vilalba presentan irregularidades, según los arquitectos de la villa. Éstos subrayaron que la responsabilidad es de la comisión de Urbanismo del Concello y, subsidiariamente, de la Xunta, que deben velar por el cumplimiento de la normativa y tienen atribuciones en cuanto a disciplina urbanística. Estos técnicos añadieron que el grueso de las normas subsidiarias se cumple «razonablemente bien» en Vilalba, con excepción de las entreplantas, el retranqueo y sobreáticos destinados a viviendas. Sostienen que «o feito de parchear as normas subsidiarias vai contra as directrices da Dirección Xeral de Urbanismo, que forza a que se actualicen integralmente». Concluyen que, al afectar muy poco a la naturaleza jurídica del suelo, a su régimen, a su clasificación o calificación, edificabilidad u ocupación, cualquier vecino puede echar abajo la modificación en el trámite de alegaciones.