En directo | Cazadores de Castro y Cospeito repueblan su coto con 4.000 perdices Proyectan hacer un parque de vuelo y criar aves que se adapten a la zona
06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Seis de la mañana. Pedra Branca. Varias personas bajan decenas de cajas de cartón con numerosos agujeros desde camiones procedentes de la granja burgalesa Altube. Cada una de ellas contiene diez perdices. Un centenar de cazadores de Cospeito y Castro de Rei aguardan para recoger las aves y luego soltarlas por diversos lugares de sus respectivos cotos. De ese modo, continuarían con la tradición previa al inicio de la temporada de caza, que empezará el día 19 de octubre, cuando los cazadores volverán a repetir los madrugones. La cifra de aves aumentó con respecto al 2003. En Cospeito repoblaron con 3.100 perdices y en el municipio vecino con 910, según señaló el presidente de ambos cotos, José Antonio Otero. Éste subrayó que esta perdiz de color rojo «ten forza, terma moito no voo, adáptase ben ó clima frío e húmido da zona e, unha vez que se queda, consegue criar moi ben». Las mejores parroquias, especialmente con maizales ubicados en el centro de ambos cotos, fueron las que recibieron más perdices. Por un lado, destacaron Pino, con 630 perdices, y Xermar y Cospeito, con 640 cada una, y la de Ansemar con 80. Las zonas en las que se repobló con menos aves recibieron un mínimo de 20 ejemplares. Para soltarlas abrían las cajas con cuidado y les echaban trigo -500 kilos- para que tuviesen comida al salir, así como agua, «ademais de que non convén que se levanten con forza», afirmó Otero. Adiestramiento El presidente de los cotos de Cospeito y Castro de Rei recordaba ayer que no podrán adiestrar a los perros hasta el día 28 para que las perdices se adapten al lugar. Donde lo podrán hacer es en una zona específica en Pino y Támoga, junto la carretera Rábade-Cospeito, o en el coto de caza intensivo de Pedra Branca, de 65.000 hectáreas de monte raso, adonde los cazadores deberán llevar las piezas. A finales del primer trimestre de este año, los cazadores del coto Virxe do Monte, de 12.700 hectáreas y con 234 socios, ya repoblaron con cien perdices, pero en esa ocasión eran de cría, para comprobar como era su adaptación al terreno y al clima de la zona. La experiencia fue muy positiva, y ya estudian la posibilidad de crear un parque de vuelo para criar sus propias perdices. Otra iniciativa, que está desarrollando una empresa de asesoramiento técnico, es la unificación de el coto de Cospeito con el de Castro de Rei, con una superficie de 17.000 hectáreas y 370 socios, y el de A Pastoriza, que abarca una extensión de 18.000 hectáreas y unos 300 socios. Otero cree que hasta dentro de tres años no será una realidad. Espera que ello les permita abaratar costes, «ó ter que pagar a un só garda forestal, nos seguros, na sinalización, e na execución de proyectos, aumentar as subvencións, crear o citado parque de voo, entre outras melloras», precisó. Su meta más inmediata es lograr que se equiparen las cuotas de los socios protectores, que en el coto Virxe do Monte son muy elevadas, y las de los numerarios.