Un jefe de obra de la A-6 aceptó ser condenado por una explosión

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Dos menores resultaron heridos cuando jugaban con un artefacto El acusado se declaró autor de una falta de lesiones y pagará 200 euros de multa

16 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?n jefe de obra de una empresa subcontratada para realización de uno de los trayectos de la A-6 a su paso por el municipio lucense de As Nogais se reconoció ayer, en los comienzos de la vista que estaba programada en el Juzgado de lo Penal número 2, culpable de una falta de lesiones. Ángel González de Lena Vallina, ingeniero de minas, fue condenado al pago de 20 días de multa, a razón de 15 euros (200 en total). Esa fue la pena que finalmente acabó solicitando para él el Ministerio Fiscal que acabó por hacer sustanciosas modificaciones, en relación la petición inicial. La fiscalía consideraba inicialmente que Ángel González era autor de dos delitos de lesiones imprudentes y pedía para él un año y seis meses de prisión y veinte fines de semana de arresto. Finalmente hubo acuerdo para calificar lo ocurrido como una falta de lesiones. El acuerdo alcanzado ayer también afecta a las indemnizaciones, que no quedaron establecidas, lo que permite que la acusación particular pueda reclamarlas a las tres compañías de seguros que intervienen en el caso mediante una acción por la vía civil. Graves heridas Los hechos sucedieron el 28 de mayo de 2000 cuando los dos menores, vecinos de As Nogais, paseaban en bicicleta por las proximidades del paso inferior de la A-6, en la parroquia de San Andrés, en el mismo municipio. A unos doscientos metros de ellos caminaba su abuela. En un momento dado, se acercaron a la margen derecha y cogieron un artefacto explosivo de los utilizados por la entidad Obras Subterráneas, como empresa subcontratada por la entidad UTE Dicagro, para la realización de obras en dicha autovía. El explosivo permanecía en el lugar tras haber concluido las voladuras que tuvieron que hacer en el lugar para hacer frente a las dificultades orográficas de los terrenos. Considera el Ministerio Fiscal que este abandono fue una negligencia del acusado. Explosión en un garaje Los menores, según la acusación pública, se llevaron el artefacto hasta el garaje de su casa donde comenzaron a manipularlo hasta que se produjo una explosión. Como consecuencia de la misma, uno de los menores sufrió heridas múltiples consistentes en la sección del tendón exterior del dedo índice de la mano izquierda; múltiples cuerpos extraños en paredes blandas, heridas corneales y conjuntivales en ambos ojos, perforación traumática y perforación traumática del tímpano izquierdo. Tardó en curar 200 días, estuvo 19 hospitalizado y 120 incapacitado. Le quedaron multitud de secuelas. Su hermano sufrió una herida perforante en el ojo derecho, córnea y múltiples cuerpos extraños en el izquierdo. Precisó 180 días para curarse, estuvo un mes hospitalizado. También tiene numerosas secuelas. Ambos tienen trastornos psicológicos desde que ocurrieron los hechos. Indemnizaciones La acusación particular pide que los pequeños sean indemnizados con algo más de 280.000 euros, si bien esta cuestión tendrá que ser trasladada a la vía civil, en base al acuerdo alcanzado ayer. En su momento, el Ministerio Público planteaba que las cantidades a percibir por los afectados fuesen de aproximadamente 100.000 euros. El padre de los pequeños declaró en su día que estos habían quedado «como un mapa» como consecuencia de la metralla que contenía el explosivo.