La única unidad de drogodependencias de A Mariña se mantiene activa desde 1987 y con un volumen constante. Desde finales del año pasado trata problemas con el juego
26 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Continuando con el cargo que desempeñó durante años Sagrario Ferreira, Concepción Abad Alastruey conduce desde septiembre del 2002 la Unidade Preventivo-Asistencial de Drogodependencias de A Mariña, en Burela desde 1987, en la que, hoy en día, casi un 49% de los pacientes tratados son adictos a drogas ilegales (heroína, cocaína, cannabis, metanfetaminas) y un 51% a drogas legales como alcoholismo, tabaquismo y ludopatía -esta, adición al juego, comenzó a atenderse en el centro a finales del 2002-. La evolución en el número de pacientes ha sido constante, «aunque ahora la diferencia año tras año es menor que antes». _Las sigue habiendo. Eso es señal de que un tratamiento finalizó y de que ya no es necesario que siga recibiendo medicación o consultas psicológicas. La evolución es buena. En drogas ilegales se considera rehabilitado si hay una abstinencia mantenida de un año. _En el 2003, ¿cómo es el volumen asistencial en cifras? _Tenemos 72 nuevos pacientes en lo que va de año, 21 por drogas ilegales y 51 por legales. En total hay atendidos 298, 148 y 150 respectivamente. A tratamiento de metadona (con derivados opiáceos) hay siete pacientes nuevos, de un total de 76. Con naltrexona, por un consumo o abuso de heroína que se trata con este antagonista opiáceo, hay otros siete nuevos de un total de 25 que están en el programa. Otros pacientes se incluyen en el libre de drogas. En el caso de los adictos al alcohol hay un programa nuevo de tratamiento con interdictores. Es un medicamento que provoca una reacción física desagradable en caso de que se ingiera alcohol. Por otro lado, los adictos a metanfetaminas (éxtasis, pastillas de diseño, cocaína) realizan otro programa, de tratamiento de psicoestimulantes. _La ludopatía, ¿por qué se sumó en la oferta? _Hoy en día ya tenemos cuatro pacientes. Hubo demandas telefónicas de tratamiento. Trataban el problema con médicos privados. Es un adición más que reúne muchos de los requisitos que tienen otros pacientes con respecto a otras drogas. Con ellos se hace un abordaje psicológico y si es necesario se da medicación. También hay gente que viene a informarse. Saben quien tiene ese problema, un familiar, un amigo, un compañero de trabajo... Preguntan qué pueden hacer y cómo convencerlo de que venga aquí a tratarse. _En el tabaquismo, la demanda de ayuda médica crece. _Sí. Hay lista de espera para dejar de fumar, unas 25 ó 30 personas. Aquí se usa un programa multicomponente elaborado por un catedrático de la Universidad de Santiago, que se lleva a cabo tanto en terapia individual como grupal. Los grupos que hay ahora están paralizados, entre otras razones, por la ampliación que se está realizando en el centro. También en el tema de la ludopatía estamos esperando formar un grupo un poco homogéneo para poder hacer terapia de autoayuda y que no se limite a terapeuta-paciente. _Otros grupos en marcha. _Esperamos iniciar uno de sexo seguro y consumo de drogas con menos riesgo. _Entre los pacientes que atiende el centro, ¿se suelen dar los perfiles comunes? _En el caso de la ludopatía, y es lo extraño, contamos con una mujer. Es rarísimo que haya mujeres y más en esta zona porque el perfil de mujer ludópata se da más en una ciudad donde hay un casino, un bingo... donde todos están jugando y nadie te va a mirar raro. En la mujer, en este sentido, no está socialmente bien visto que vaya a jugar. La presión social es mayor que en un varón. También hay jóvenes en torno a los 20 años y una persona de mayor edad. _¿Y en el caso del alcohol? _De todos es sabido que hay problemas con el alcohol en la juventud. Pero si hablamos de gente que está a tratamiento hablamos de 30 ó 40 para arriba y más de hombres. En el caso de la mujer, esta bebe más en casa. En poblaciones de la costa, los casos de hombres y mujeres son más parejos. Creo que son como rescatadas, que salta la chispa o la alarma gracias a los asistentes de los concellos que hacen las visitas al domicilio y lo ven, no es que ellas asuman un problema con la bebida. _¿Hay alguna otra sustancia nueva de la que ya se hable?. _Ahora está de moda la quetamina. Es anestesia para caballos. No sé de dónde sale. Los efectos son muy peligrosos. El riesgo es muy grande. Hace un año que se está conociendo. _¿Y la reinserción social? _La UAD ha iniciado un programa de orientación sociolaboral para proporcionarle a aquella gente que carece de un perfil profesional unas vías para conseguir formación o experiencia. En el tema laboral se les ayuda a buscar un trabajo. Pero a veces, por muy bien que hayas conseguido rehabilitarte, la sociedad te pone aquella marca y dificulta el acceso al trabajo o a relaciones. «Algunos factores que inciden en el consumo juvenil son sobre todo la curiosidad, lo prohibido, rebelarse al sistema, buscar la identidad de cada uno, el autoconcepto» «Si hablamos de hachís, 14 años es una edad de iniciación al consumo. De alcohol y tabaco también, incluso hay casos de menor edad» «Sobre la concienciación de los padres, y es opinión personal, creo que se debería incidir más» «Este trabajo es duro, pero el día a día te da el rodaje y la relación suele ser bastante buena entre pacientes y equipo» «En los casos de ludopatía de esta zona es extraño que se trate a una mujer porque ese perfil se da más en una ciudad donde hay un casino, un bingo» «Ahora está de moda la quetamina. Es anestesia para caballos. No sé de dónde sale. Los efectos son muy peligrosos. El riesgo es muy grande»