?a sección sindical de CIG-Saúde denunció el accidente laboral de un celador que perdió el conocimiento al propinarse un golpe contra el marco de una cama de traumatología, cuando se encontraba en un quirófano. Según esta organización, el personal se ve forzado a adoptar posturas debido a que las camas no entran en las salas de cirugía por razones de asepsia. Por ese motivo es necesario transferir a los pacientes a una camilla, que es mucho más alta que las camas y que no se puede subir ni bajar. Después tienen que pasarlos a la mesa de operaciones. El proceso deben de realizarlo a la inversa cuando concluye la intervención. «Tanta mobilización, sobre todo porque se realiza en posicións forzadas -apunta el sindicato nacionalista en una nota- e pouco anatómicas, e tendo en conta que a maioría das camas non frean, fai que as patoloxías de espalda entre este persoal sexan demasiado frecuentes, cousa que xa temos denunciado e que coñecen tanto no servicio de prevención de riscos como da dirección do complexo, sen que ata agora se teñan adoptado solucións». La CIG reclama medidas.