Los «cacos» no saben geografía

X. Carreira LUGO

LUGO

El acusado de un robo en un supermercado de Mosteiro dijo en un juicio que para venir de Oviedo a Lugo fue por Viveiro y por Pol para ir después a Baralla

07 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El no saber geografía provincial puede jugarle una mala pasada al pontevedrés Abelardo Rodríguez González, juzgado ayer por un delito de robo con fuerza ocurrido en un supermercado de Pol, en el mes de abril del año 2000. Además, su torpeza también podría costarle caro. Presuntamente dejó la chaqueta, con todos sus documentos personales, ocultando la mercancía que supuestamente pretendía robar. Según el fiscal, Abelardo, fue con el coche de su madre Mosteiro. Allí lo aparcó en las proximidades de un supermercado en cuyo almacén se apoderó de varias cajas de güisqui. Las sacó al exterior y las dejó tapadas con su chaqueta en la que dejó toda su documentación. La Guardia Civil, en una de sus rondas, se extrañó del vehículo que vio con las llaves puestas por lo que se las quitaron y lo cerraron. Luego llamaron al dueño del supermercado y comprobaron que alguien había entrado en el almacén. Poco después se percataron de que al vehículo le habían roto el cristal e intentaron arrancarlo haciéndole un puente. Posteriormente, aparecieron huellas del acusado en la carcasa. En el juicio, Abelardo negó los hechos y comenzó a adentrarse en una materia, la Geografía, en la que demostró estar poco ducho. Según su testimonio, venía en el coche de Oviedo y paró en Mosteiro «para estirar las piernas». Primera cuestión: la N-640, no pasa por la capitalidad del municipio de Pol. Luego ratificó una declaración anterior en la que había dicho que venía de Viveiro. Según él, de Oviedo pasó por la ciudad del Landro. Más adelante, cuando el juez le preguntó a dónde iba desde Mosteiro, dudó unos segundos y contestó que a Baralla, para coger la autovía de Ourense. El magistrado le recordó que a la ciudad de As Burgas no había, por ahora, ninguna autovía. Finalmente explicó que pretendía llegar hasta a Lugo para tomar la carretera correspondiente. En cuanto a la chaqueta que supuestamente era la suya y que apareció en el lugar del robo, dijo que no había tal prenda o, por lo menos, la Guardia Civil no se la había mostrado. Negó categóricamente que hubiese forzado el coche de su madre. Para el fiscal Jesús Álvarez no hay dudas de que el acusado fue el autor del robo y la prueba fundamental reside en la chaqueta abandonada. Le pidió diez meses de prisión. El letrado que defendió a Abelardo Rodríguez, expresó que no había prueba suficiente para condenarle. «Ni tan siquiera la Guardia Civil le probó la chaqueta para saber si era su talla», significó el abogado. En cuanto al coche dijo que pudo ser robado.