El párroco de San Vicente César Carnero, que fue quien dio la alarma de lo que estaban haciendo en el conjunto histórico artístico indicó, después de conocer la forma en que los académicos hicieron el estudio que «o prestixio da institución quedou moi socavado». Añadió que tenía un gran respeto a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando «e quero seguirllo tendo, agora ben ¿Como dous académicos se prestaron a esto? Entendo que esta institución debe estar ó marxe de cuestión política e dar conta de como se fixeron as cousas». César Carnero señaló que, desde que la Consellería de Cultura dio a conocer dicho informe, comenzó a tener sospechas de que el mismo era impropio de la academia «pola linguaxe empregada e tamén polos contidos». En su opinión lo más lógico era que, en el momento en que visitaron las obras, estuviera presente algún representante de Amigos da Muralla, que fue quien planteó la denuncia por lo que estaba sucediendo. César Carnero estima que la visita de los expertos fue dirigida. En opinión del párroco, lo que hicieron en el conjunto histórico fue un «verdadeiro estropicio e, ademáis, moi perxudicial para historia de Galicia; non hay que olvidar que o conxunto é de gran valor». No dudó a la hora de calificar como escandaloso lo sucedido, teniendo en cuenta que se trata de una obra con fondos públicos «e ademáis cando a calquer particular non lle permiten tocar a nada cando fai unha obra». Recordó que, posiblemente fue «afeitado» un arco prerrománico y, sin embargo, el informe de la Academia de Bellas Artes San Fernando no dice nada al respecto. También pasó por alto otros presuntos destrozos cometidos durante la realización de las obras de lo que será parador de turismo.