Plan de futuro en Os Ancares

La Voz

LUGO

FOTOS: M.X.CUADRADO

MARÍA CUADRADO CRÓNICA Tras conocer Somiedo, los ancarinos deciden si desean ser Reserva de la Biosfera

22 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«Asturias, siempre paraíso natural». Es el lema y el título de un vídeo promocional del Principado de Asturias que pudieron ver en el consistorio de Pola de Somiedo los 400 ancarinos que el domingo visitaron el Parque Natural, invitados por la Diputación. Esta cifra vendría a representar a casi el 8% de la población de la montaña lucense que habita y trabaja unas 40.000 hectáreas. Tras tres horas de viaje, los ancarinos a punto estuvieron de conquistar Pola, al ser el grupo más numeroso de cuantos ha visitado el parque e interesado en la declaración de Reserva de la Biosfera que ostenta Somiedo desde el 2000. Os Ancares lucenses no son por el momento, ni parque natural, ni objeto de protección específica. Sin embargo, y retomando iniciativas infructuosas, la Diputación pretende presentar entre mayo y junio su candidatura ante la Unesco, que podría pronunciarse a finales de año. Los días son contados para animar a los vecinos a secundar esta propuesta que les daría garantías para conservar el paisaje, los ecosistemas y las especies, mantener un desarrollo sostenible y colaborar en proyectos e investigaciones. La visita a Pola de Somiedo sirvió para que los vecinos se interesaran por las limitaciones que la declaración podría suponer para la creación de explotaciones ganaderas, las plantaciones forestales, sobre la edificación, los problemas con especies como el jabalí y la caza. El alcalde somedano, Belarmino Fernández, insistió en que la reserva de caza no es incompatible con la Reserva de la Biosfera, y recordó las ventajas de Somiedo, Redes y Picos de Europa con respecto a ayudas ganaderas. En el 2001, entre las subvenciones por nodrizas y de derechos ambientales, Pola recibió 340 millones de pesetas (2.043.441,15 euros), a repartir entre los 200 ganaderos, que tienen una media de 30 reses de vacuno de carne. Ánimos No faltaron los ánimos del presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, que instó a los lucenses a hablar con los hosteleros, ganaderos y otros vecinos del pueblo, tras insistir en que los controles de purín y otros vertidos deben respetarse hoy y siempre. En los coloquios (celebrados en tres turnos), en los bares y en los pueblos de Somiedo, Veigas y Saliencia, los ancarinos tuvieron la oportunidad de comprobar cómo y de qué viven los somedanos, que insisten en la importancia de ser parque natural, lo que les garantiza una protección ambiental y cultural que justifica la profesionalización ganadera, el contar con más de 600 plazas hosteleras, dos museos dedicados a los oficios y a las tradicionales cabanas, y un freno a la despoblación. Para el futuro, confían en el éxito del futuro vivero forestal y de las cooperativas que creen los jóvenes. Paisajes aparte, la montaña asturiana guarda parecidos con la lucense. La decisión de la candidatura está sobre la mesa, y los ancarinos deben decidir, ya que ellos son los que tienen la última palabra.