Vecinos, policía local, Protectora y Rof Codina discrepan sobre la atención a una cría que murió ayer Los hechos ocurrieron a primeras horas del lunes, cuando los lucenses Enrique Regueira y José Francisco Ruíz Jiménez se encontraron una cría de gato malherida en la calle Conde Pallares. Afirman que la policía local no se quiso hacer cargo del animal y que tanto la lacería de la Protectora de Animales como el Rof Codina no atendieron a la llamada de los agentes municipales. La Protectora negó que hubiese una llamada pidiendo su colaboración y el hospital veterinario recordó que tienen un servicio de 24 horas.
20 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El responsable de la Protectora, Javier García Calleja, señaló que en la memoria de teléfonos no se registró ninguna llamada para pedir el servicio de lacería a las horas en que apareció en gato herido, las 0.25 horas. «He solicitado información a la propia policía local sobre este hecho y me indicaron que no hay constancia en el registro de llamadas de entrada que se haya producido requerimiento alguno», explicó García Calleja. El gerente del Rof Codina, Luis Felipe de la Cruz, apuntó que es casi imposible que no se conteste una llamada al servicio de 24 horas que dispone del hospital veterinario. Por su parte, los lucenses Enrique Regueira y Francisco Ruíz señalaron que se sintieron impotentes ante la situación que presentaba el animal. «La policía local se negó a recogerlo porque decían que les podía morder, cuando era una cría de gato a punto de morir», afirmó Regueira. Los denunciantes de la situación afirmaron que estuvieron más de una hora esperando a que fuese atendido el animal. «Al ver que agonizaba y nadie se hacía cargo de él, tuve que matarlo para que no sufriera», dijo Regueira. «Un ciudadano no tiene por qué pasar por el trance de matar un animal», señaló Ruíz Jiménez.