La conservera Arotz de Monterroso transformó 3.500 toneladas de castañas

J. A. PEREIRO Corresponsal MONTERROSO.

LUGO

ÓSCAR CELA

Durante un trimestre de campaña trabajaron en la fábrica más de doscientas personas La empresa de conservas vegetales Arotz transformó en su planta de Monterroso tres millones y medio de kilos de castañas durante la campaña que finalizó en los últimos días, superando ampliamente la producción del año pasado. A lo largo de tres meses y medio, esta actividad dio trabajo a dos centenares de personas de toda la zona y movió un volumen de dinero de seiscientos millones. Estos buenos datos se debieron a que el 2000 fue de abundante cosecha, con una calidad buena y un tamaño aceptable.

05 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La firma Arotz, que se dedica exclusivamente a la elaboración de conservas vegetales, finalizó en los últimos días la campaña de transformación de castañas, que en esta ocasión se prolongó desde mediados de octubre hasta ahora. La producción total fue de 3.500 toneladas, con un incremento de trescientas con respecto a la anterior. Durante los tres meses y medio trabajaron en la factoría de Monterroso más de doscientas personas procedentes fundamentalmente del municipio, pero también de los de Palas, Antas, Taboada e incluso del pontevedrés de Agolada. El ochenta por ciento fue mano de obra femenina. Materia prima y salarios La empresa invirtió algo más de seiscientos millones de pesetas en la compra de la materia prima, salarios y demás gastos para financiar la campaña. La materia prima fue adquirida en la zona zamorana de Puebla de Sanabria, en El Bierzo y en las cuatro provincias gallegas, fundamentalmente en Valdeorras, Monterrei, Verín, Os Ancares y otras partes de la montaña luguesa. Un importante porcentaje también fue adquirido en Portugal. A diferencia del año 99, las condiciones climáticas del 2000 propiciaron una abundancia de fruto, que aunque no alcanzó un tamaño excesivamente grande, sí fue de buena calidad. El destino es fundamentalmente la exportación a los países de la Unión Europea y a América del Sur, aunque este año la empresa empezó a introducirse también en el mercado japonés. En cuanto al mercado nacional, la firma ourensana Cuevas es el principal cliente, para la fabricación de marrón glacé. Durante los anteriores meses, en los momentos de mayor producción la actividad en la fábrica fue casi ininterrumpida. El proceso de manipulación consiste en la selección, pelado, tras pasar por unos potentes hornos, calibrado, envasado y congelación con nitrógeno líquido a una temperatura de 135 grados bajo cero.