Una unidad móvil de cuidados paliativos realiza visitas y revisiones domiciliarias a enfermos de cáncer La unidad móvil de cuidados paliativos es la única que funciona en la provincia desde hace nueve años y atiende a enfermos terminales de cáncer. A falta de un balance de la actividad realizada durante el año ya terminado, la unidad experimentó en 1999 un incremento de su actividad asistencial, con un aumento de visitas domiciliarias y una reducción de estancias hospitalarias de los pacientes. El 32% de los enfermos lucenses son derivados por médicos de Atención Primaria, principalmente de Lugo, Vilalba y Sarria.
13 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.M. CUADRADO LUGO Dieciocho concellos de la provincia disfrutan del servicio de asistencia domiciliaria de enfermos terminales que les ofrece la Unidad Móvil de Cuidados Paliativos, creada hace nueve años y coordinada por un médico y una psicóloga de la junta provincial de la Asociación Española contra el Cáncer. Consolidada desde hace años, la unidad presume de tener un índice de consumo de opioides similar al europeo y de ofrecer apoyo psicológico al enfermo y a su familia. Desde 1994, el servicio ha aumentado significativamente su actividad, pasando de atender de 62 a 182 pacientes, y de realizar 955 visitas domiciliarias a 1.400. Con respecto a los datos de 1999 facilitados por el doctor José Luis Núñez Álvarez, cabe destacar que hubo un aumento del 8% respecto al año anterior, lo que le obliga a orientar la actividad hacia casos difíciles en los que la actuación de una unidad con experiencia «pudiera aportar mayor eficacia». El aumento de los días totales de estancias en la unidad representó un 17%, atribuido a «la aparición de una nueva analgesia aplicable en parches cutáneos, que de modo intuitivo y sin demostración científica por el momento, sirvieron para aumentar la superviviencia global de los enfermos» y supusieron la práctica desaparición de la administración de analgésicos por vía subcutánea, que precisaban un mínimo de dos visitas semanales y urgencias. También aumentaron el número de visitas domicilarias en un 4%, constituyendo un pequeño aumento en relación con el número de pacientes nuevos que se incorporaron y al total de días de supervivencia. La unidad persigue mantener al paciente en el domicilio, si es su deseo, conseguir un control sintomático del enfermo y evitar sus visitas a los servicios de urgencia, disminuir las estancias hospitalarias -teniendo en cuenta que el 10% de los ingresados son crónicos incurables- y conseguir que el paciente fallezca en el domicilio. En 1999 se consiguió este objetivo en un 89%.