La masificación del Basanta Silva reaviva la demanda de un nuevo edificio Los Institutos de Enseñanza Secundaria número 1 y Basanta Silva de Vilalba se fusionarán el próximo curso, según confirmó la Consellería de Educación. Pese a que las movilizaciones estudiantiles de hace unas semanas, motivadas por la falta de espacio y la imposibilidad de salir del centro educativo en el recreo, abrieron el debate sobre la ampliación de las instalaciones o incluso de la creación de un nuevo edificio, la Xunta mantiene su decisión, aunque advierte que la unión será más jurídica que práctica.
08 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.JOSÉ MIGUEL LÓPEZ VILALBA Hace unas semanas se volvió a poner de manifiesto en Vilalba que el IES Basanta Silva estaba excesivamente masificado tras la concentración en áreas educativas, con 1.075 alumnos matriculados en la actualidad. Los alumnos expresaron su malestar con una movilización por sorpresa. Sin avisar a los responsables del centro educativo, se ausentaron de sus clases en protesta por el poco espacio del que disponen, que se vio aún más reducido con la ejecución de unas obras en las pistas polideportivas. Argumento estudiantil Ese fue el argumento que utilizaron los escolares de 14 a 16 años para pedir que les dejasen salir de las instalaciones durante el tiempo de recreo. La dirección del instituto se opuso tajantemente, ya que la ampliación de la educación obligatoria llega hasta los dieciséis años y una ley con carácter nacional les hace responsables de los alumnos durante el horario lectivo. «Nós limitámonos a cumplir a lei», afirmó en su momento la directora, María José García. Pensar en la construcción de un nuevo edificio es una utopía, ya que el destinado a impartir la Educación Secundaria Obligatoria es de reciente creación. Ahora, son muchos los que piensan que la planificación no fue la adecuada, y que cuando se amplió el edificio de la ESO debería estudiarse la creación de un nuevo edificio para albergar a todos los alumnos en las mejores condiciones posibles. En aquel momento, muy pocos en Vilalba creyeron conveniente respaldar esta iniciativa. Todo se quedó en un «comentario de café». Los padres señalan que es incómodo para alumnos y profesores asistir a clase en el centro, pero no creen viable la construcción de uno nuevo ya que «el descenso de matrículas es alarmante». Creen que antes de protestar es necesario el diálogo y la negociación. Manifiestan que a los profesores les falta el apoyo de los padres y de la administración, que intentan buscar un culpable, eximiéndose de su responsabilidad. «Nuestros hijos tampoco están lo suficientemente educados bajo principios de respeto, aunque ellos sean los menos culpables. La enseñanza tiene el gran defecto de que no esta todo pensado en el niño. El sistema educativo está viciado», apuntó un padre.