Buscan en Lugo a un joven que intentó violar a una mujer a punta de navaja

REDACCIÓN LUGO/MONFORTE

LUGO

La policía monfortina también trata de localizar a otro agresor sexual Dos casos de violaciones, en uno no consumada, ocupan a las policías de Lugo y Monforte. En la capital los agentes intentan localizar a un hombre joven que, a punta de navaja, intentó abusar sexualmente de una mujer que se dirigía a su puesto de trabajo. En la ciudad del Cabe, investigan la violación de que fue objeto una transeúnte que fue atacada por un desconocido en el Malecón, también cuando iba a su empleo. Los investigadores trabajan con las descripciones facilitadas por las víctimas.

23 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los hechos de Lugo y Monforte coinciden en día y prácticamente en hora. En la capital lucense la policía tuvo conocimiento de lo ocurrido como consecuencia de la denuncia que formuló la afectada en la comisaría. De acuerdo con diversas versiones, ya que no fueron facilitados datos oficialmente, el hecho aconteció sobre las siete y media de la mañana. La mujer se dirigía a pie por la rúa Montevideo hacia su puesto de trabajo en la zona del centro. En dicha calle fue abordada por un individuo joven que esgrimía una navaja. La víctima fue obligada a caminar hacia el Carril das Ortigas, que discurre por una zona descampada entre el instituto Xoán Montes y la Rúa Nova. En un principio, la mujer, de 43 años de edad, intentó resistirse a la acción del desconocido pero éste la amenazó de muerte. De acuerdo con algunas fuentes, la afectada empezó a gritar y a pedir auxilio por lo que el hombre decidió emprender la huída para intentar no ser localizado. Los policías monfortinos buscan, a su vez, al responsable de la violación de que fue objeto una vecina de la ciudad. Disponen de las pistas que facilitó la afectada. Escapó tras la violación La mujer fue agredida sexualmente cuando se dirigía a su trabajo a pie por el Paseo do Malecón en las primeras horas de la mañana del domingo. Según trascendió ayer, la víctima pudo escapar de su agresor en un descuido de éste, pero inmediatamente después de consumada la violación. La agredida echó a correr hasta un edificio cercano en el que fue socorrida y desde el que fue inmediatamente trasladada al Hospital Comarcal. Las personas que la auxiliaron no alertaron de lo ocurrido a la comisaría antes de desplazarse al hospital. Esta circunstancia favoreció que el violador se diese a la fuga antes de que la primera patrulla policial llegase al lugar para tratar de apresarle. En ambos casos no trascendieron detalles sobre el físico de los malhechores.