A principios de mes el alcalde le había dado un plazo de quince días y amenazado con denunciarla Con la llegada del otoño y de las lluvias, el ambiente entre el Ayuntamiento de Pedrafita do Cebreiro y la empresa que hace las obras de la autovía se empezó a templar, sobre todo desde que la constructora se comprometió a encargar la redacción del proyecto de la traída de agua, para sustituir las instalaciones dañadas por las obras, que dejaron a la villa sin abastecimiento. Hace dos semanas, el alcalde dejó patente su enfado por el incumplimiento de los acuerdos a que habían llegado el pasado verano.
17 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La tensión entre el Ayuntamiento de Pedrafita y la unión temporal de empresas (UTE) que ejecuta las obras de la autovía en esa zona había alcanzado en las últimas semanas su punto álgido debido al incumplimiento de los acuerdos a que habían llegado el pasado mes de septiembre para hacer una nueva traída de agua a la villa, que sustituya a la dañada por las obras en la A-6. La unión de constructoras se comprometió a realizar las obras y el proyecto. Sin embargo, pasaba el tiempo y la empresa no daba ningún paso para solucionar el problema, muy acuciante teniendo en cuenta que el camión cisterna del organismo municipal tenía que hacer todos los días entre diez y quince viajes para mantener el nivel de agua en los depósitos. Hace dos semanas, el alcalde, José Luis Raposo, hizo patente su enfado concediendo de plazo hasta anteayer, o de lo contrario anunció que tomaría todas las medidas que estuviesen a su alcance, sin renunciar a la demanda ante el juzgado. La amenaza parece que surtió efecto y la empresa encargó ya el proyecto a un estudio, según le notificó al alcalde, «e eu en principio non teño por qué dudar de que así fose», matizó Raposo Magdalena. Por su parte, al Ayuntamiento le corresponde la tramitación de todos los permisos y solicitudes. En este sentido, ya fue solicitada la concesión de la nueva captación ante la Comisaría de Aguas y el regidor no descarta tener que pedir autorización también a los vecinos de O Castro, en el municipio leonés de Vega de Valcarce, ya que el manantial podría adentrarse en la provincia vecina unos trescientos metros. Raposo considera que en el supuesto de que no lo solucione directamente la Comisaría de Aguas y que sea el ayuntamiento el que tenga que hablar con los vecinos o con el de Vega de Valcarce, no habrá problema para obtener la cesión del manantial porque la relación entre ambos «é normal tirando a boa».