El pazo de Vilar se derrumba

El tejado de este edificio histórico de Taboada se viene abajo poco a poco

El derrumbe de la techumbre del pazo se ha ido acentuando en los últimos tiempos.
El derrumbe de la techumbre del pazo se ha ido acentuando en los últimos tiempos.

chantada / la voZ

El pazo de Vilar, en la parroquia taboadesa de Esperante, lleva muchos años cerrado y en un estado cada vez más deteriorado. En los últimos tiempos se ha acentuado el desplome que se percibe desde hace unos años en su cubierta, por lo que es fácil prever que no tardará mucho en derrumbarse por completo si no se lleva a cabo alguna operación de restauración. El abandono en que se encuentra contrasta con el importante valor arquitectónico e histórico de la construcción, que se cuenta entre las principales construcciones señoriales del municipio, junto con los pazos de Perrelos, A Nogueira y Bembibre y las casas grandes de Relás, Torre de Moreda, Sonán, Vidás, Buín, Carreiro de Sobrecedo y Penedo de Sobrecedo.

El edificio, conocido antiguamente como Casa Torre de Vilar de Esperante, data al parecer de la segunda mitad siglo XVI -época en la que sus propietarios fueron Alonso López de Lemos e Inés de Castro-, aunque la documentación histórica indica que en este mismo lugar existió ya en el siglo XIII una residencia fortificada. La propiedad estuvo vinculada con las antiguas estirpes de los Taboada y los Lemos.

La construcción, de planta rectangular y gruesos muros de cantería, destaca por sus notables dimensiones y por la presencia de contrafuertes en sus muros exteriores, algo poco común en la arquitectura de los pazos.

Maleza hasta la puerta

La entrada principal consiste en un portalón con arco de medio punto por el que evidentemente nadie ha entrado ni salido en mucho tiempo, a juzgar por la maleza que trepa por la madera de la puerta. En este mismo muro pueden verse dos antiguos escudos de armas.

La página de Internet del Ayuntamiento de Taboada menciona el edificio en una sección denominada «Ruta de los pazos», pero la nota que le dedica advierte que se encuentra «en lamentable estado ruinoso». La web de Turgalicia también lo menciona en una sección sobre castillos, torres y fortalezas, pero sin precisar que está en ruinas y que no se puede visitar.

Según indican los vecinos de la localidad, el pazo poseyó en tiempos una buena parte de las tierras que lo rodean, pero los terrenos se fueron vendiendo y hoy en día la propiedad se limita prácticamente al propio edificio. En las inmediaciones funciona desde hace ya bastante tiempo una explotación ganadera.

La antigua casa señorial perteneció en la época moderna al marquesado de Figueroa y según apunta el antiguo alcalde José Ramos, no hay indicios de que la propiedad haya cambiado de manos en los últimos tiempos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

El pazo de Vilar se derrumba