Antonio Rodríguez, 102 años: un hijo de Sober que nació al otro lado del Atlántico

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

SOBER

Antonio Rodríguez, en abril del año pasado en casa de su yerno en Monforte
Antonio Rodríguez, en abril del año pasado en casa de su yerno en Monforte CARLOS CORTÉS

Había nacido en la ciudad argentina de Rosario pero vivió casi toda su vida en la parroquia de Anllo

17 ene 2026 . Actualizado a las 20:11 h.

Sober y Monforte despiden este domingo a Antonio Rodríguez López, fallecido este sábado, 17 de enero, a los 102 años de edad. Antonio Rodríguez nació en la ciudad argentina de Rosario en 1923, pero era hijo de gallegos de Sober y en este municipio fue donde pasó la mayor parte de su vida.

En Rosario solo vivió sus cuatro primeros años, porque cuando él tenía esa edad murió allí su padre y la familia emprendió el viaje de vuelta y se establecieron en Sober. Trabajó en el campo, como barrenista en la construcción del embalse de Santo Estevo y también como matarife itinerante.

Viudo de Dolores Gay González, hasta hace muy poco Antonio Rodríguez seguía viviendo en su casa de siempre en el lugar de O Xuncal, situado en la parroquia de Anllo. Allí cumplió los 100 años con muy buena salud. Contaba con asistencia, lo ayudaban a levantarse y le preparaban la comida, pero vivía él solo.

Eso cambió poco después de cumplir los 100, cuando sufrió una caída. Después de eso, su yerno. Victoriano Pérez Vázquez, de la tienda de productos agrícolas Otecoa, y su nieto Matías decidieron llevárselo a vivir con ellos a Monforte.

En una entrevista publicada en este diario hace solo unos meses, Antonio Rodríguez decía no tener grandes secretos para tener una vida larga. Solo «ter coidado de non facer animaladas co corpo».

Eso y no pasarse con el alcohol. De tierra de viñas, nunca bebió nada más que vino, y con moderación: «Se teño sede, auga, pero gústame tomar un vaso de viño despois de comer e outro pola noite».

El funeral, esta tarde

Antonio Rodríguez López deja dos nietos y una bisnieta. Su cuerpo se vela en el tanatorio Rivas de Sober y el funeral en su recuerdo se celebrará este domingo por la tarde. La comitiva fúnebre saldrá a las cinco de la tarde de Sober en dirección a la iglesia de Anllo Santo Estevo, donde se oficiará la misa y a continuación en el entierro en el cementerio de esa parroquia.