Todo un territorio por descubrir

SOBER

El municipio de Sober cuenta con un variado patrimonio histórico y arqueológico, todavía poco difundido, que ocupa un lugar destacado en la Ribeira Sacra

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los viñedos, las bodegas y la tradición vinícola que exalta este fin de semana la Feira do Viño de Amandi están lejos de ser los únicos atractivos de Sober. El municipio cuenta con un importante patrimonio histórico y arqueológico que no se agota en un solo día de visita. Dos épocas tan diferentes y tan alejadas en el tiempo como el megalítico y el románico cuentan en el territorio soberino con numerosos e importantes ejemplares que todavía son relativamente poco conocidos y que por ello ofrecen mayor interés. A ello se añade un valioso patrimonio etnográfico que empezó a rehabilitarse en tiempos recientes y una amplia red de rutas de senderismo.

Aunque menos divulgado que el de la Ruta del Románico de Pantón, el conjunto de monumentos medievales de Sober constituye una parte destacada del patrimonio histórico de la Ribeira Sacra. Su valor ha sido puesto de manifiesto recientemente por el estudio Simboloxía do románico de Sober , del escritor chantadino Xosé Lois García. Dentro de este conjunto, las iglesias de San Vicente de Pinol y San Xillao de Lobios suelen acaparar toda la fama gracias a la singular riqueza escultórica de sus capiteles y canzorros y al hecho de haber conservado en gran parte su primitiva estructura. Pero García y otros especialistas señalan también el valor de las iglesias de Canaval, Proendos, Anllo, Bolmente y Amandi, que poseen un buen número de elementos de origen románico y curiosidades históricas como -en el caso de Canaval- el hecho haber pertenecido a la orden de los templarios.

Arte rupestre

Mucho más antiguo es el patrimonio de la Edad del Bronce, bien representado en Sober, un municipio que cuenta con el mayor número de petroglifos inventariados hasta ahora en el sur lucense. Un folleto editado por la asociación cultural O Colado do Vento -que puede descargarse en la página web de este colectivo, en la dirección Coladodovento.blogspot.com- señala dieciocho conjuntos de grabados rupestres repartidos por las parroquias de Proendos, Pinol, Millán, Santiorxo, Figueiroá y Anllo Santo Estevo. Entre ellos destacan algunos ejemplares particularmente vistosos, como los de Os Cótaros, en Figueiroá, o los de Tapada do Monte, en Anllo Santo Estevo.

Una época histórica muy diferente de las anteriores es la que representa el conjunto del molinos del río Xabrega -en las proximidades de la localidad de Arxemil-, que ya aparecen mencionados en el célebre catastro del marqués de la Ensenada, elaborado a mediados del siglo XVIII. Abandonadas durante mucho tiempo, estas construcciones tradicionales fueron sometidas hace poco tiempo a un plan de restauración llevado a cabo por un taller municipal de empleo, que comprendió también la rehabilitación paisajística del entorno. El proyecto, diseñado por el arquitecto Antonio Taboada, incluyó además la construcción de una pequeña central hidroeléctrica y fue premiado en el 2006 por el Colexio de Arquitectos de Galicia. En poco tiempo, este paraje antes olvidado se ha convertido en uno de los más representativos del municipio.