En el área recreativa de Os Chancís, en Sober, comienza una espectacular ruta de senderismo Un recorrido de un kilómetro y medio ofrece vertiginosos panoramas del cañón fluvial
04 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?n los últimos años, el lugar de Os Chancís ha pasado de ser un paraje más de la Ribeira Sacra lucense a convertirse en un importante núcleo de ocio y recreo gracias a la construcción de un embarcadero y al acondicionamiento de un área recreativa en el punto donde el arroyo de Camilo desemboca en el Sil, formando una bella cascada. A ello se añade la construcción de una zona de paseo en el monte Xabrega, a pocos pasos del área recretativa, donde existen varios miradores naturales. La existencia de un yacimiento arqueológico castreño aumenta el atractivo del lugar. Para los aficionados al senderismo, el lugar Os Chancís ofrece el atractivo añadido de un antiguo camino que discurre por la ribera del Sil, utilizado tradicionalmente para acceder a las zonas de viñedo y para comunicar la zona con Os Cotarros y Bolmente. Hoy sólo se conserva una parte de esta vieja vía de comunicación, que permite llegar a las únicas viñas actualmente existentes en la zona. El camino parte de la zona de aparcamiento de Os Chancís, en la margen izquierda del arroyo de Camilo, en el punto donde este curso de agua inicia su vertiginosa caída hacia el Sil. Los primeros 500 metros de la ruta discurren entre viñedos. Al alejarse del punto de partida, mirando hacia atrás, se puede disfrutar de una bella panorámica de la zona: Os Chancís con su embarcadero, la especular cascada del arroyo, el monte Xabrega y al fondo, en la orilla opuesta, el embarcadero de Santo Estevo. Las vistas son estremecedoras, de las mejores que se pueden observar en todo el Cañón del Sil. Un escenario de leyenda Más adelante, algunos tramos del camino pasan por lugares en los que las pendientes hacia el cauce del Sil son extremas, casi del 100%. El sendero discurre por un paisaje enteramente rocoso, entre caprichosas formaciones labradas por la erosión durante miles de años. Algunas de las llamativas moles graníticas que surgen a cada paso tiene sus propios nombres como Pena de Don Pedro o Ciriguilloto do Demo. Este último peñasco, por cierto, es escenario de una leyenda que fue recogida por los integrantes del conjunto musical O Trícole. Afirma esta tradición que una mujer ofreció la vida de su hijo al demonio si éste era capaz de construir en una noche un puente sobre el Sil. Al amanecer, el diablo sólo había podido terminar un pilar, -la propia roca llama Ciriguillloto do Demo- y cayó por el precipicio. Flora de transición En el primer kilómetro de recorrido, el camino es bastante llano. Apenas hay desniveles en este sendero labrado en la roca, aunque en ciertos lugares fue preciso acondicionarlo con pequeños muros y terrazas. La vegetación es la propia de una zona de transición entre las área atlántica y mediterránea: jara, madroño, encina, castaño, roble, urce, xesta pudia, laurel, numerosas variedades florales... La ruta pasa por los lugares conocidos como Rega de Ardán, A Pontiña y, por último, O Choucán. En los últimos 500 metros, el camino experimenta un fuerte descenso que lo lleva a pocos metros de distancia del Sil, a la altura de unos viñedos. Las uvas cultivadas en esta zona tienen que ser transportadas en barca. La caminata termina en este punto, donde el camino tenía un ramal a mano izquierda que permitía ascender hacia la zona de Os Cotarros para dirigirse después a Bolmente.