Luis Cortiñas, escritor de Monforte: «En poesía hay que ser humilde, porque es muy difícil ser original»
MONFORTE DE LEMOS
Con el seudónimo de Luis Colder, Cortiñas acaba de publicar su segundo libro de poemas, «Código Hobo»
13 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Luis Colder es el seudónimo con el que Luis Antonio Cortiñas Rodríguez (Monforte, 1962) firma su libro de poemas Código Hobo, publicado recientemente por la editorial Espasa. En el 2017 publicó otro poemario, Del álgebra de la palabra, en la editorial canaria Baile del Sol. En el 2001 recibió el premio de poesía del Concello de Marín por su obra Gran sol, todavía inédita. Sus textos también han aparecido en diversas publicaciones literarias digitales, como Cuaderno de humo o Las razones del aviador. Cortiñas presentará su nuevo libro en Monforte y Pontevedra en fechas que aún están por determinar.
—¿Qué significa el título esta obra?
—Hobo es una palabra inglesa que se aplica en Estados Unidos a los que viajaban de un lugar a otro en busca de trabajo. No eran vagabundos, sino gente que quedó olvidada, que no encontraba con qué subsistir y que se buscaba la vida como podía. Estas personas abundaron a finales del siglo XIX y volvieron a hacerlo tras las Gran Depresión de 1929. Entre ellos crearon un tipo de lenguaje de signos que escribían en postes y paredes para avisar a otros, para indicarles que en tal lugar se podía encontrar trabajo o para transmitir otras informaciones que les pudiesen interesar. La historia de estas personas se aprovechó mucho en la literatura, el cine y la música. La idea de ese código que utilizaban me pareció atractiva. Cada poema de este libro es como una marca o señal para alertar al lector sobre lo que está pasando ahora y de ahí viene el título.
—Este es su segundo libro publicado. ¿Cómo fue su experiencia con el primero?
—En realidad empecé a escribir poesía hace mucho tiempo, cuando estudiaba filología, pero siempre lo tomé como un asunto particular y no me preocupé mucho por publicar. A raíz de la aparición de textos míos en medios digitales, la editorial Baile del Sol me ofreció publicar un libro. Tuvo unas ventas de entre doscientos y trescientos ejemplares, lo que me parece que no está mal para un libro de poesía. Después seguí escribiendo y me animé a presentar manuscritos a varias editoriales hasta que en Espasa me ofrecieron esta posibilidad.
—¿De qué tratan sus poemas?
—De lo que ha tratado siempre la poesía, de las cosas que nos preocupan a todos, de la existencia, la muerte, el amor... La originalidad en la poesía es algo muy relativo. Puedes creer que estás haciendo algo muy novedoso y después descubres que alguien ya lo hizo antes. En poesía hay que ser humilde, porque es muy difícil ser original. Soy básicamente lector de poesía y después de haber leído mucha acabas cogiendo cosas de forma inconsciente. Queda como un sustrato que se refleja en lo que escribes.
—¿Cuáles son sus intereses como lector?
—Me gusta mucho Juan Ramón Jiménez, especialmente su poema en prosa Espacio, que creo que supuso un salto en el tiempo y abrió unos caminos que todavía hoy están inexplorados. También me interesan Jaime Gil de Biedma y los poetas del grupo que se conoció como los «novísimos», como por ejemplo Leopoldo María Panero. Hay que decir que aunque les pusieron ese nombre común, porque los críticos quieren sistematizar y agrupar a los autores en compartimentos separados, en realidad son poetas muy diferentes que no tienen mucho que ver unos con otros. También es un referente importante para mí José Ángel Valente.
—¿Después de esta nueva obra, tiene previsto publicar otras?
—Eso dependerá de la acogida que tenga este libro, porque la poesía también forma parte del mercado. Si a las editoriales no les parece que vaya a haber unas ventas mínimas, no les interesa publicar un nuevo libro.
—¿Pero tiene otros trabajos preparados?
—Sí, continúo escribiendo y hace poco terminé un poemario en gallego. Escribo en castellano y en gallego, porque las palabras en cualquier idioma son un instrumento y puedo utilizar uno u otro. Tengo muchos libros de poemas guardados en cajones y si no escribiese nada más podría estar publicando lo que ya escribí durante mucho tiempo, sacando do un libro cada año. Pero sigo escribiendo todos los días, porque para mí la poesía es una manera de entender el mundo y siempre estoy apuntado cosas que me vienen a la mente para darles forma.