Repartiendo ilusiones

MONFORTE DE LEMOS

La sorpresa y la libertad son los útiles de trabajo de los magos que participaron en el festival del miércoles

17 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

monforte | Allí donde van llevan consigo la sorpresa y la alegría. Son magos, las materias primas de su trabajo son la ilusión y la libertad, y reparten risas como quien reparte besos a un ser querido. Son O Mago Teto, Cyrille Sinclair, Mago Pablo, Mago Cali y Mago Rafa, que actuaron el miércoles en la segunda edición del Festival de Maxia en la plaza de España de Monforte.

El público pudo apreciar una gran variedad de especialidades de la magia: general, mentalismo, cómica, escapismo... en actuaciones que duraron unos veinte minutos cada una, todo el show presentado y dirigido por el ourensano Mago Teto. Además, consiguieron que algún miembro del público se hiciera también mago por unos minutos.

Viven y disfrutan sorprendiendo a los demás, «esa é a esencia da maxia, crer na ilusión dos outros e buscar a emoción do público», explica Teto. Pero detrás de cada espectáculo, de cada truco de magia, hai muchos años de trabajo, «en diez minutos de actuación representas lo que realizas desde hace muchos años», explica Rafa. Este mago practica el escapismo, una especialidad que concibe como «un homenaje a la libertad». Dedicó su actuación a Houdini, ilusionista estadounidense de origen judío que trabajó a finales del siglo XIX, «el mejor escapista de la historia», afirma Rafa. Durante su número se encerró en un saco de plástico atado y logró salir. El secreto para conseguirlo es «mucha concentración y tranquilidad».

El espectáculo de Pablo era más clásico, «eu fago aparecer palomas», sentencia. «Producir vida é algo implícito na maxia», aclara Teto.

El arte de la magia

Cuando se les pregunta a estos magos por el futuro y la evolución de la magia son optimistas. «A maxia terá futuro sempre, porque é unha arte escénica atemporal», asegura Teto.

Desde sus inicios hay aspectos que han ido evolucionando, pero su esecia sigue siendo la misma. «As novas tecnoloxías incorporáronse aos espectáculos, nese sentido si que cambiou a maxia, pero no resto segue sendo a mesma», continúa. Lo más positivo de esta evolución es que cada vez está más valorizada, «xa ninguén discute que a maxia é unha arte».

La continuidad de esta práctica está garantizada, según los magos, gracias a iniciativas como el festival de Monforte, «é de agradecer que tanto o Concello coma Roi Maceda aposten pola maxia e organizasen o festival», declaró Teto. La renovación se consigue gracias a iniciativas privadas, como los cursos que organizan desde Abracadabra. En Monforte también desarrollaron una tarde de magia para los más pequeños, un taller en el que aprendieron juegos sencillos y prácticos «para que collan afición á maxia sen matarlles a ilusión».