El Fuenla impuso su ley

J. Antonio Díaz

CHANTADA

CARLOS CORTÉS

Fuenlabrada demostró en Salou que es un firme candidato al ascenso de categoría. Desde que sonó la bocina que marca el inicio del partido, pese a la juventud de su plantilla, se mostró relajado, tranquilo, seleccionando francamente bien la posesión de balón y mostrando una madurez aplastante. Enfrente, nuestro CB Chantada salió a la pista precipitado, y con el agravante del desacierto en los lanzamientos triples. Alberto Fafián lo intentó desde el banquillo. Pero ni el cambio de defensa a zona dio resultado.

El bagaje del primer cuarto no ofreció dudas: 2 de 6 en lanzamientos de 2; 1 de 10 en triples y solo 7 rebotes. Por el contrario los madrileños mostraban su acierto con unas estadísticas superiores: 3 de 8 en tiros de 2; 4 de 10 en triples y 12 rebotes.

El segundo cuarto esperábamos todos la reacción de los chantadinos. Pero sucedió lo que nos temíamos, Fuenla incrementó su ventaja en tanto que los nuestros, por no hacer, no hacían ni personales. Los madrileños continuaron distribuyendo el balón a su antojo y Fafián no daba con la clave para solucionar los enormes problemas que tenía el equipo. Las estadísticas seguían favoreciendo al filial del equipo ACB. Chantada marcaba al descanso 4 de 10, en tiros de 2; 3 de 17, en los de 3; en tanto que en los rebotes estaban ambos equipos más igualados: 15 para los rojillos y 18 para los de blanco. La primera parte tuvo solo un color. Y, por desgracia para los chantadinos, fue precisamente el blanco. Al descanso: 23-46

Después del paso por vestuarios, daba la impresión de que Chantada podía meterse en el partido. De hecho, 4 triples prácticamente consecutivos, permitió a los gallegos reducir a 14 la desventaja con la que marcaba al descanso el electrónico del Municipal de Salou. Todos soñamos con la reacción. Pero pronto despertamos del sueño. Fuenla seguía mostrándose inflexible y en muy poco tiempo, pasaron de los 14 a los que se habían acercado los de Fafián a los 27 en contra con los que remataron el tercer cuarto. Las estadísticas, mejor ni recordarlas.

Con los pocos o muy pocos ánimos de los muchísimos seguidores que seguíamos el partido por streaming comenzó el último cuarto. El partido estaba perdido. Fuenla siguió bailando a su ritmo. Interpretaba a la perfección el juego: ganaba los rebotes, encestaba de tres……., pese a que el bueno de Pernas intentaba reducir distancias a base de triples. Al final, además de la derrota (60-84), se puede (ojalá no sea así) pagar la diferencia de basketaverage. Hay que recordar que también asciende el segundo mejor clasificado de los dos grupos.

En deporte, como en la vida, es justo reconocer la superioridad del rival. Y este jueves, Fuenlabrada lo fue. En definitiva, lo dicho: solo hubo un color y, por desgracia, fue el blanco. De todas maneras, seguimos confiando en nuestro CB Chantada. Este viernes toca ganar por la tarde a Sant Antoni Ibiza. ¡Suerte!.