Ribeira Sacra alcanzó el pasado miércoles los dos millones y medio de kilos de uva vendimiados, la mitad de los cinco millones que calcula el consejo regulador que se pueden recoger en esta campaña. No parece una cifra descabellada, teniendo en cuenta que hay 68 bodegas abiertas y otras ocho pendientes de iniciar la vendimia. Y sobre todo, porque Rectoral de Amandi todavía tiene pendiente la recogida en algunas zonas de la denominación de origen, a la espera de que la uva llegue al punto de maduración deseado.
El año se presenta complicado en viñedos de Chantada, Quiroga y la ribera del Cabe. En Espasantes, sin ir más lejos, los muestreos dan a estas alturas medias de diez grados de alcohol en parcelas que en la pasada campaña se habían vendimiado en septiembre con una excelente maduración. La bajada de las temperaturas nocturnas y el riesgo de que aparezcan las lluvias no dejan, sin embargo, demasiado margen a los viticultores que aún tienen la cosecha en las viñas.
Treinta céntimos
Según los últimos datos divulgados por el consejo regulador, el pasado miércoles se habían recogido en el conjunto de la denominación de origen 2.632.000 kilos, de los que 2.236.000 son de la variedad tinta mencía. Le sigue en cantidad la uva blanca godello, con 154.000 kilos recolectados hasta esa fecha. De garnacha tintorera, que llega a pagarse a 30 céntimos, entraron en las bodegas 113.716 kilos.