Fiesta con resaca en Bóveda

BÓVEDA

Vecinos del municipio reivindican la rehabilitación de la capilla y piden al alcalde que no se cuelgue medallas

06 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Las fiestas de San Xil fueron especiales este año en Bóveda. El pueblo recuperaba por fin la vieja capilla, gracias al esfuerzo de un grupo de vecinos y a la colaboración de algunas instituciones. Pero la alegría ha dejado resaca. Jóvenes que participaron en la organización de la romería que se celebró justo antes de las fiestas y en la restauración de la capilla difundieron ayer un comunicado en el que salen al paso de las declaraciones efectuadas el fin de semana por el alcalde, José Manuel Arias, y le reprochan que quiera atribuirse méritos que, según ellos, no le corresponden.

En una entrevista publicada por este periódico, el alcalde se refería a las fiestas de Bóveda como «las más bonitas del contorno» y se refería a la romería como una convocatoria exitosa que refuerza el carácter familiar de los festejos.

«Son os veciños os que asumen todo o traballo da organización da romería do San Xil, e non o Concello, que só colabora co préstamo de dous colectores para o lixo e a presenza o día da festa do vehículo motobomba contraincendios», afirman los firmantes de este comunicado en respuesta al alcalde.

Estos jóvenes sostienen que entre los vecinos hay indignación por lo que ellos interepretan como un intento del alcalde de arrogarse un papel organizador que realmente no ha jugado, tampoco en el caso de la capilla.

En lo que se refiere a este proyecto, los vecinos echan al cara al alcalde «que se atribúa a colocación da cuberta da capela». En realidad, dicen, si esta construcción tiene hoy techo es por el «empeño e o traballo físico desinteresado dunha serie de veciños».

Pagar al albañil

Las obras de reconstrucción de la capilla de San Xil, explican los promotores del proyecto, se financiaron con fondos de los planes de colaboración con entidades vecinales que paga la Diputación de Lugo.

Una de esas subvenciones ya llegó a sus destinatarios, pero la obra está tardando más de lo que esperaban los promotores, que todavía tienen que pagarle al albañil que trabajó en la obra. El Ayuntamiento, dicen, sólo colaboró tramitando la solicitud de estas ayudas y con la redacción del proyecto técnico.

Es más, según aseguran estos vecinos, la restauración llegó a bloquearse por lo que definen como «ineficacia e deixadez» de los responsables municipales, «ata o punto que a única solución para completar a colocación da cuberta foi a axuda monetaria dun grupo de particulares, xa que o Concello en ningún momento deu mostras de querer colaborar de xeito económico ningún».