El monolito en homenaje a Avilés de Taramancos fue retirado de la calle a la que da nombre al ser confundido con una piedra
05 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El monolito que fue dedicado en Monforte al escritor Antón Avilés de Taramancos en el 2003, año en el que protagonizó la celebración del Día das Letras Galegas, lleva varios meses tirado en una finca de titularidad municipal próxima a las instalaciones del punto limpio. Hasta allí fue trasladado desde la calle a la que da nombre el literato, situada en el barrio del Casar, por la empresa constructora que realizó los arreglos más recientes en las aceras. Todo indica que fue depositado en el terreno de la zona de As Lamas en el que se encuentra desde entonces al ser confundido con una piedra sin mayor valor.
Por el paradero del monumento con el que se rindió homenaje en su día al poeta de Noia se interesó el concejal del BNG Emilio Sánchez en el pleno celebrado a finales del pasado mes de diciembre. Pero la pregunta que llevó a aquella sesión, la última del año, quedó sin contestar por haber sido presentada fuera de plazo. El alcalde, José Tomé, le dio respuesta en el primer pleno del 2026, hace poco más de una semana. «Nós non sabemos onde está, se lle digo a verdade», fue su escueta contestación.
«Se non saben, teñen que facer por saber», dice Sánchez, que se ofreció a informar del lugar en el que se ubica el monolito. Según sus indagaciones, fue trasladado a ese sitio por la empresa que el pasado verano realizó arreglos en esa zona del Casar por encargo del Ayuntamiento. «Non é unha ‘pedra' calquera. É un monumento conmemorativo que foi colocado nese lugar por un acordo plenario», afirma el concejal del BNG.
Agradecimiento de la familia
La inauguración del monolito se llevó a cabo en abril del 2003, en un acto solemne presidido por el entonces alcalde de Monforte, Nazario Pin, al que asistieron la viuda y el hijo del escritor homenajeado aquel año por las Letras Galegas, que expresaron su agradecimiento a todos los monfortinos por aquel gesto. La placa identificativa de la calle estuvo adherida hasta no hace mucho al monumento dedicado a Avilés de Taramancos.
Una desaparición que pasó con más pena que gloria a ojos del vecindario
El monolito dedicado a Antón Avilés de Taramancos estaba situado en la confluencia de la calle que lleva este nombre —que se prolonga del otro lado de la ronda urbana hasta la Rúa Lemavos— con el barrio del Casar, más concretamente a la altura del antiguo bar A Palloza. Se trata de una zona residencial de viviendas unifamiliares de la periferia de Monforte, sin tiendas o negocios que generen otro tipo de movimiento. Quizás por ello, la desaparición del monumento inaugurado hace 23 años pasó con más pena que gloria para el vecindario. Fue un paseante que suele caminar por allí el que informó al BNG de que la piedra no estaba en su sitio.
Entre los años 2006 y 2011, el Ayuntamiento procedió a la sustitución de los rótulos azules identificativos de las calles por el modelo de color rojo que se mantiene desde entonces. Ese cambio motivó que se sacase del monolito del barrio del Casar, sin que luego fuese repuesto en ese mismo lugar, el indicador provisto del lema «Rúa Poeta Avilés de Taramancos».
Con peor suerte
El monumento dedicado a este escritor tuvo mejor suerte que otros elementos del patrimonio municipal que se retiraron de los espacios en los que estaban ubicados sin que se llegase a aclarar su destino. Sucedió, por ejemplo, tras la retirada de las últimas placas de mármol que identificaban espacios urbanos, que se conservaban, respectivamente, en la plaza del Doctor Goyanes y la calle de A Coruña. Nada más se supo tampoco, por otra parte, del paradero de la piedra de la antigua fuente ornamental del barrio de A Florida.