El heredero de José Luis Chilavert

luis conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El portero uruguayo del Lemos, Samurio, marcó el 2-0 de falta directa

02 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El exportero paraguayo José Luis Chilavert ya tiene un heredero. Se trata del guardameta uruguayo del Club Lemos, Silvio Andrés Samurio, que el domingo ante el Estudiantil marcó el 2-0 tras ejecutar magistralmente una falta desde el lateral izquierdo del área del visitante Jose. El lanzamiento sorprendió al guardameta visitante, al que le resultó imposible neutralizarlo, sobre todo por la velocidad y potencia que llevaba el esférico.

Antes de lanzar la falta, el entrenador-jugador del Lemos, Jorge Rodríguez, se acercó a Samurio para darle unas instrucciones de cómo ejecutarla. «El míster me dijo que si veía a Diego Arias o a Diego Quiroga solos les enviara el balón para que remataran, pero yo ya tenía puesto el ojo en la escuadra de la portería del Estudiantil. Ejecuté el lanzamiento con fuerza y bien dirigido al objetivo, logrando el 2-0», señala Samurio.

Este gol sorprendió a los aficionados lemistas, que lo celebraron como si se tratara de un tanto que suponía un título. No se imaginaban que el portero uruguayo lanzara también la falta. Lo que parece extraño no lo es tanto, puesto que Samurio es un especialista en este tipo de jugadas. «Este es mi séptimo gol de falta, porque en mi etapa en Uruguay, en el San Lorenzo, marqué seis. La única diferencia de los que anoté anteriormente con este, es que en esta ocasión lo ejecuté desde el lateral del área del equipo contrario», añade.

Con este tipo de jugada, el guardameta del Club Lemos sigue la senda del paraguayo José Luis Chilavert, que en su etapa como futbolista del Real Zaragoza se especializó en el lanzamiento de faltas y penaltis.

Necesidades del equipo

Samurio llegó al Club Lemos el pasado mes de noviembre. La idea es que completara la nómina de porteros con Santi Díaz, pero con el paso de las semanas y en vista de que del equipo se iban cayendo efectivos, Jorge Rodríguez le propuso al futbolista uruguayo competir como futbolista de campo. «Cuando me dijo esto, yo acepté, porque mi deseo es ayudar al equipo, y vi que había necesidades», señala Samurio.

Su debú como futbolista de campo fue ante el Atlético Arteixo. En ese encuentro el deportista uruguayo jugó de delantero, pero admite que no se sintió cómodo. En el siguiente choque, y después de charlar con André Sousa, se colocó en el centro del campo. Ahí sí estuvo mejor, y en esta zona continúa. Es más, a la pregunta de si se plantea regresar a ocupar la demarcación de portero, Samurio dice: «No. Ahora quiero seguir compitiendo como futbolista de campo, porque de esta manera continúo aprendiendo y evolucionando como jugador».

En el partido ante el Estudiantil, el uruguayo comenzó en el mediocampo, pero por necesidades del guion -en el minuto 47 fue expulsado Manu por doble tarjeta amarilla- pasó a ocupar la demarcación de central, donde hizo un gran trabajo. Además de marcar el 2-0, también dio la asistencia de la falta que provocó el 1-0.

Sobre la victoria ante el Estudiantil, Samurio comenta: «Fue más que justa. Estos seis puntos que cosechamos ante los primeros de la tabla nos refuerzan anímicamente y nos colocan a un punto de la salvación. Lo más importante es que ahora mismo dependemos de nosotros mismos para conquistar la ansiada permanencia».