La salida para la viña experimental de Os Chancís llega desde O Ribeiro

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Sober cierra un acuerdo con un centro de Ribadavia para sacarle algún partido

11 dic 2016 . Actualizado a las 13:57 h.

A la viña experimental de Os Chancís, en Sober, la cabe el dudoso privilegio de ser la única de la Ribeira Sacra que no llega a vendimiarse. Acondicionada por un taller de empleo municipal en el año 2003, estaba llamada a ser un banco de pruebas para la investigación del potencial de las variedades gallegas de cultivo tradicional. Pese a que se llevó a la práctica algún tipo de convenio de colaboración esporádico, el viñedo se mantiene a duras penas gracias al cuidado de los operarios municipales sin un mayor aprovechamiento. Tras varios intentos fallidos, el alcalde de Sober parece haber encontrado una fórmula para darle utilidad. La solución, paradójicamente, llega de un centro formativo con sede en Ribadavia.

«Chegamos a un acordo co instituto de ensino secundario O Ribeiro para sacarlle algún tipo de rendemento», señala Luis Fernández Guitián. Los alumnos de este centro de enseñanza realizarán prácticas de poda, injerta y aplicación de tratamientos fitosanitarios en la viña experimental de Os Chancís. También la vendimiarán, llegado el momento. «É unha zona moi distinta á súa, pero supoño que iso pode ser tamén un atractivo», apunta el alcalde de Sober.

Diversas posibilidades

La viña en bancales de Os Chancís tiene una superficie aproximada de tres hectáreas. Una parte se plantó con vides de distintas variedades autóctonas. El resto del terreno está ocupado por los patrones más utilizados por los viveristas a la hora de realizar los injertos. También varían los sistemas de conducción. Hay cepas que están guiadas en espaldera, mediante la ayuda de estacas y alambres, y otras en estaca a las que se aplica poda en vaso, al estilo tradicional.

El Ayuntamiento de Sober pudo contratar gracias al programa Depuemprego a un operario que reforzará al personal municipal que se encarga habitualmente del mantenimiento de esta parcela. «Ademais das posibilidades que ten para a investigación, pensamos que polo seu emprazamento pode chegar a ser un reclamo turístico máis», señala el alcalde. El viñedo está situado en las proximidades del embarcadero de Os Chancís, donde pueden hacer escala los catamaranes que navegan por el cañón del Sil. También se encuentra en sus proximidades el conjunto etnográfico de los molinos de Xabrega.

Gestiones sin resultado con el consejo regulador y un convenio fallido con Evega

El alcalde de Sober realizó diferentes gestiones en los últimos años con el fin de dar una salida al viñedo experimental de Os Chancís. Hubo contactos con el consejo regulador Ribeira Sacra y con la Estación de Viticultura e Enoloxía de Galicia (Evega). Las conversaciones con la denominación de origen nunca llegaron a concretarse. En el caso de Evega, en el 2005 se anunció la puesta en marcha de un programa de colaboración con el Ayuntamiento para investigar con diferentes variedades autóctonas en esa parcela. Este proyecto, sin embargo, apenas tuvo recorrido en la práctica.

El importante despegue de los vinos con la contraetiqueta de Ribeira Sacra no trajo consigo un avance similar en materia de investigación vitícola. Ni siquiera los fuertes ataques de mildiu de la última campaña sirvieron de revulsivo para el desarrollo de proyectos de experimentación centrados en las particularidades de la zona.

Menos tratamientos

La incidencia de este y otros hongos sobre el viñedo no es el único problema al que se enfrentan los viticultores. En la última jornada organizada por Evega en el centro de formación agroforestal también quedó de manifiesto la inquietud existente por la elevada incidencia de enfermedades de la madera y la consiguiente mortandad entre las vides.

Estas dificultades se plantean además en un momento en el que las administraciones, y en particular la Unión Europea, defienden la necesidad de ir hacia prácticas vitícolas más respetuosas con el medio ambiente.